Foto Fernando Gens

Luego de finalizado el clásico, los silbidos de la parcialidad local se multiplicaron por doquier y los hinchas bajaron a la zona del playón del estadio para manifestarse en contra de las autoridades.

Luego de la derrota del sábado ante Boca Juniors (0-2) en el Libertadores de América, el público de Independiente estalló contra el equipo y los dirigentes de la entidad, lo que generó la automática respuesta de los efectivos policiales bonaerenses que buscaron disuadir a los enardecidos hinchas del ‘Rojo’ que protestaron en el playón.

La caída del elenco que dirige el DT Ricardo Zielinski ya era historia. Una vez finalizado el cotejo, los silbidos de la parcialidad local se multiplicaron por doquier y los hinchas bajaron, presurosos, a la zona del playón Erico del estadio para manifestarse en contra de las autoridades.

“Dirigentes, dirigentes, no se los decimos más, si nos mandan al descenso; qué quilombo se va a armar” fue el cántico preferido enarbolado por los simpatizantes del ‘Rojo’ para dar cuenta de una situación preocupante en lo futbolístico.

El conjunto de Avellaneda sumó en el certamen de la Liga Profesional (LPF) apenas 28 puntos sobre 27 encuentros disputados, con un saldo de 6 triunfos, 10 empates y 11 derrotas. El ‘Rojo’ ocupa provisoriamente la 24ta. colocación en la tabla sobre 28 participantes. Por el momento está solamente por encima de Vélez Sarsfield (27), Colón de Santa Fe (25), Huracán (22) y Arsenal (19).

Los efectivos policiales, parapetados en las inmediaciones de la zona que lleva a la sala de conferencias, buscaron disuadir a los hinchas que gritaban y cantaban de la peor manera: lanzaron balas de goma y bombas de gas lacrimógeno que provocaron una suerte de caos por unos minutos, hasta que la calma renació.

Los dirigentes elegidos como blanco en las protestas de los hinchas resultaron Daniel Seoane, Secretario general, y Jorge Damiani, Secretario deportivo. También hubo manifestaciones contra el gerente deportivo, Pablo Cavallero.