Un ejemplar de puma generó asombro este sábado por la tarde entre los visitantes del camping Ragintuco, en las cercanías de Villa La Angostura. A diferencia de lo que podría suponerse ante la presencia de un gran felino, el animal se aproximó con un comportamiento calmo y, tras observar la escena durante unos instantes, se retiró pacíficamente hacia la espesura del bosque.
Un fenómeno natural en zonas urbanas
Si bien la aparición de estos felinos en áreas con presencia humana suele generar alerta, los especialistas locales recuerdan que se trata de habitantes nativos que cumplen una función ecológica crucial. Este tipo de avistamientos, aunque poco frecuentes, se han vuelto más visibles debido a la expansión de la frontera turística hacia sus hábitats naturales.
En lo que va de la temporada, no se han registrado incidentes agresivos, lo que refuerza la idea de que el animal no buscaba confrontación, sino que simplemente se encontraba en tránsito.
Protocolo de convivencia: ¿qué hacer frente a un avistamiento?
El comportamiento del puma en Ragintuco fue el ideal —una retirada voluntaria—, pero las autoridades de Parques Nacionales y organismos de conservación subrayan que el factor humano es determinante para que estos encuentros no pasen a mayores.
En lugar de reaccionar con pánico, los expertos sugieren adoptar una postura de "dominancia pasiva". El primer instinto de muchas personas es correr, lo cual es un error grave ya que activa el reflejo de caza del felino. Lo correcto es permanecer erguido, mantener el contacto visual y tratar de aparentar una mayor estatura levantando los brazos o abriendo una prenda de vestir.
Recomendaciones clave para el turista:
·Evitar el aislamiento: Es fundamental mantener a los niños y a las mascotas bajo supervisión directa, evitando que se alejen de los grupos familiares en senderos o áreas boscosas.
·Control de residuos: La presencia de restos de comida es un imán para diversas especies de la fauna silvestre, por lo que la limpieza rigurosa del campamento es la mejor herramienta de prevención.
·Retirada estratégica: Si el animal no se aleja, la persona debe retroceder con lentitud, sin darle la espalda y hablando en voz alta y firme, pero sin gritos desesperados.
Ante cualquier nuevo avistamiento, se solicita a la comunidad y a los viajeros informar inmediatamente a los guardaparques o autoridades policiales para facilitar el monitoreo del ejemplar y garantizar la seguridad de ambos: la de los visitantes y la del propio animal.
