Imagen

Por Patricio Petrini
El texto que remitió el diputado nacional Sergio Capozzi a la Dirección Nacional de Asuntos Técnicos de Fronteras, dependiente del Ministerio del Interior, para pedir informes acerca de diversos inconvenientes edilicios y de preservación diaria en las instalaciones ubicadas en el paso Cardenal Samoré, fue acompañado de fotos elocuentes sobre la cuestión.

En las imágenes que mandó el legislador a modo de muestra del panorama, se pueden ver, por ejemplo, generadores de electricidad y otra maquinaria en medio de una suciedad notoria y en ambientes que distan de ser los mejores

También se observan cañerías derruidas y montículos de escombros esparcidos junto a envases de gran porte –seguramente relacionados con los aparatos que se utilizan en el centro de frontera– esparcidos en un área natural.

Pero lo que más impacta es el estado deplorable de los baños.

Más allá de varios sanitarios clausurados, los que están en funcionamiento dejan en claro que el mantenimiento, para la cantidad de gente que pasa por el sitio, es muy escaso.

Si bien se percibe que muchas personas no cuidan las instalaciones, con un desinterés notorio por el prójimo, ya que ni siquiera tiran la cadena, eso no quita que el aspecto deje en evidencia la falta de atención en lo que hace a la limpieza.

Así, las fotografías muestras pilas de papel higiénico e incluso toallas higiénicas femeninas junto a un inodoro.

Ni el sector de mingitorios se salva de lo que parece ser una deficiencia general. En una imagen se aprecia que uno fue desprendido de la pared y otro está bloqueado por un tablón.

Y lo que se ve del exterior del paso de frontera no hace más que confirmar que la irregularidad se tornó habitual.

En ese sentido, se puede mencionar lo referido a los recipientes para basura totalmente desbordados.

“El estado de mantenimiento e higiene resulta muy deficiente y desolador”, afirmó Capozzi en el texto que envió a la dependencia del Ministerio del Interior