Puede ser arte de ártico
Tras permanecer exhibida durante trece años en la sede del Poder Ejecutivo Nacional, una réplica de la pintura “The triumph of nature” fue retirada de los muros de la Casa Rosada. La decisión oficial desató el firme reclamo de su autor, el prestigioso pintor argentino Helmut Ditsch, quien desde Viena denunció públicamente la falta de respuestas por parte de la Secretaría General de la Presidencia ante sus pedidos de restitución de la pieza, la cual había sido entregada bajo la condición de préstamo a largo plazo.

Un reclamo con trasfondo ambiental

El desmontaje de la obra, que retrata al emblemático glaciar santacruceño, se ejecutó en marzo. La fecha coincidió con el tratamiento legislativo de las reformas a la Ley de Glaciares en el Congreso, un factor que el propio artista vinculó con motivaciones políticas y de agenda ambiental.

A través de sus canales de comunicación, Ditsch dirigió un tajante mensaje a las autoridades gubernamentales:

“Che, ¡no se roben mi obra! Hace tres semanas que estoy enviando mails a la Secretaría General de Presidencia para pedirles información sobre el paradero de mi obra, que en su momento cedí a Casa de Gobierno hasta el día que no la quieran. Ustedes tienen todo el derecho de descolgarla pero la obligación de devolvérmela. Y como no contestan mis mails, me comunico a través de esta vía para pedirles otra vez, amablemente, que me devuelvan la obra así se la puedo entregar a alguna institución oficial, pública, que sepa valorarla más de lo que hacen ustedes”.

El pintor, oriundo de la localidad bonaerense de San Martín y con un marcado perfil de activismo ecológico, ya había expresado su preocupación semanas antes mediante una carta abierta, advirtiendo sobre la fragilidad de los ecosistemas de hielo frente al avance del lucro empresarial o las necesidades recaudatorias estatales.

Al enterarse de la remoción, el paisajista cuestionó la simultaneidad de los hechos:

“¡Qué casualidad! Retiran de la Casa Rosada una reproducción de mi obra inspirada en el Perito Moreno justo mientras se debate en el Congreso la Ley de Glaciares. Me llama mucho la atención, dado que la copia de la obra es un préstamo desde hace varios años. Casa Rosada jamás compró, el Gobierno jamás compró ninguna obra mía. Yo hice un préstamo a largo plazo y la condición es que me tienen que informar si llegan a moverla porque es un impreso valioso que está hecho con los mejores materiales”.

Por el lado del Ejecutivo, las explicaciones formales atribuyeron el retiro de la pieza a deficiencias edilicias en los pasillos de la Casa de Gobierno. Voceros oficiales argumentaron que se detectaron fallas estructurales y variaciones térmicas ocasionadas por los sistemas de climatización artificial que ponían en riesgo la estética de los ploteos, justificando la medida como una acción de resguardo técnico.

El pintor vivo más cotizado del arte nacional

Helmut Ditsch, nacido en Villa Ballester en 1962 y radicado en Austria desde fines de la década de 1980, ostenta el récord de poseer las firmas más valiosas en la historia de la plástica argentina contemporánea mediante sus monumentales cuadros de estilo hiperrealista.

Su posicionamiento económico en los mercados internacionales del arte se sustenta en transacciones de gran envergadura:

·Cosmigonon: Vendida en 2016 por un valor de USD 1,5 millones, una marca récord para su época basada también en el paisaje del Perito Moreno.

·El Mar II: Cuadro inspirado en el Atlántico que en 2010 marcó un hito comercial al venderse en USD 865.000.

·El hielo y la eternidad transitoria: Considerada su pintura más cotizada, fue adquirida por la fundación europea HPH Privatstiftung por una cifra de 1.615.900 euros.

La firma de este último acuerdo con la entidad del empresario austríaco Hans Peter Haselsteiner incluyó además la venta del 49% del remanente de su producción por un global de 5.560.000 euros. Bajo este formato de mecenazgo, el artista retiene el 51% de las acciones sobre sus telas y la potestad de comercializarlas a futuro compartiendo dividendos.

A pesar de su proyección internacional y de retratar geografías diversas como el Salar Grande o el Volcán Lanín, el creador insistió en que su objetivo actual es recuperar la réplica retenida en Balcarce 50 para destinarla de forma gratuita a otra institución pública argentina que resguarde su valor artístico y testimonial.