El equipo directivo de la EPET 1 contó los padecimientos que surgen en la institución con el uso del celular que solo debería utilizarse para "tareas pedagógicas". Pero en la realidad, no solo no ocurre eso, sino que se usa como vía de difusión para las peleas pactadas y stickers que, en algunos casos, hasta son ofensivos y han derivado en acciones judiciales.

Otro tema con el que los docentes deben lidiar es el vandalismo escolar. La directora de la EPET 1 también hizo una cruda descripción de la situación. El tema tiene valor, porque mejorar la calidad educativa va a requerir necesariamente de todos los actores y, con un dato extra: que cada uno asuma la parte que le corresponde porque, lo que suele ocurrir es que todo termina en el intercambio de culpas y todo se traba allí.

En CABA está prohibido el celular en las escuelas hace alrededor de un año. La Unidad de Evaluación Integral de la Calidad y Equidad Educativa (UEICEE) realizó un informe de resultados, tras evaluar la medida en 199 escuelas y de los cuestionarios complementarios de las evaluaciones educativas FESBA y TESBA, las pruebas estandarizadas de CABA, en los que participaron casi 30.000 estudiantes.

Según datos relevados por la UEICEE, el 94% de los estudiantes de secundaria lleva el celular todos los días a la escuela, pero solo 2 de cada 10 dicen usarlo principalmente para tareas escolares, mientras que la mayoría lo utiliza para entretenimiento o redes sociales.

Los datos muestran que la restricción del uso de celulares contribuyó a una mayor atención y a una mejora en la convivencia y el rendimiento académico.
En el nivel primario, casi el 70% de los estudiantes encuestados afirmó que presta más atención en clase, mientras que el 68% destacó una mayor interacción con sus compañeros. Además, el 67% de los alumnos señaló mejoras en su rendimiento escolar.

En el nivel secundario, el 61,3% de los estudiantes reconoció prestar más atención. El 65,6% afirmó conversar más con sus compañeros y el 59,3% manifestó obtener mejores resultados en el colegio.

El estudio también concluyó que, en ambos niveles educativos, más de la mitad de los estudiantes consideró que la restricción no generó mayor aburrimiento en el aula.

Sin celulares en las aulas: la visión de docentes y directivos

La percepción de los educadores y los equipos directivos complementa los resultados obtenidos por el relevamiento estudiantil.

En las escuelas secundarias, el 65,6% de los directivos y el 51% de los docentes notaron una mayor interacción cara a cara entre los alumnos. El 65% de los directivos y el 52% de los docentes coincidieron en que disminuyeron las interrupciones en clase. En cuanto a los llamados de atención, el 60,7% de los equipos de conducción y el 45,6% de los docentes confirmaron una reducción.

En el nivel primario, casi el 70% de los directivos y el 62,5% de los docentes destacaron un aumento en la interacción entre los alumnos. Asimismo, el 60% de los directivos y el 55% de los docentes remarcaron que hubo menos interrupciones en clase. La disminución de los llamados de atención fue notada por el 68,3% de los equipos directivos y el 61% de los docentes.