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Este domingo a las 11, el gremio docente y organizaciones sociales se concentrarán en el puente sobre la Ruta 17 que lleva su nombre. A casi tres décadas del asesinato, la causa permanece sin culpables condenados.

PLAZA HUINCUL – Este 12 de abril marca un nuevo aniversario de uno de los capítulos más dolorosos de la historia regional. Se cumplen 29 años del asesinato de Teresa Rodríguez, la joven trabajadora que murió tras recibir un disparo policial durante el violento desalojo de manifestantes en la Ruta 17, en el marco de la denominada "segunda pueblada".

Para mantener viva la memoria, el sindicato docente ATEN convocó a un acto conmemorativo hoy a las 11:00 horas, en las inmediaciones del puente que rinde homenaje a la joven. Desde la organización sindical subrayaron que la muerte de Teresa "no fue un hecho aislado", sino el resultado de una política de represión contra quienes defendían la educación pública y la dignidad del pueblo.

Una herida abierta sin culpables

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A pesar del paso del tiempo, el pedido de justicia sigue vigente. Hasta el día de hoy, no hubo ningún responsable condenado por el homicidio. El proceso judicial solo derivó en juicios menores contra un grupo de efectivos por "abuso de armas", pero la autoría material del disparo fatal quedó en la impunidad.

La tragedia familiar se profundizó con el tiempo: los padres de Teresa, Flor y Miguel Rodríguez, fallecieron en 2021 y 2024 respectivamente, sin haber obtenido la respuesta que buscaron durante casi tres décadas.

El contexto de la tragedia

El conflicto que terminó con la vida de Rodríguez se originó el 9 de abril de 1997, con un corte en la Ruta 22 impulsado por trabajadores de la educación. El sábado 12 de abril, Gendarmería Nacional avanzó para despejar la vía nacional, lo que desplazó los enfrentamientos hacia la Ruta Provincial 17.

Fue en ese escenario donde la policía provincial tomó protagonismo. Mientras los manifestantes resistían con piedras, los efectivos respondieron con el uso de armas calibre 9 milímetros. Teresa, de 27 años, era las 9,20 de la mañana y ella se dirigía a pie hacia su trabajo como empleada doméstica. En ese momento, se detuvo a observar la situación a varios metros del puente. Fue en ese instante cuando un proyectil le impactó en el cuello, provocándole heridas que horas más tarde le causarían la muerte en la ciudad de Neuquén.

El acto de este domingo no solo busca recordar a la víctima, sino también reafirmar el compromiso de la docencia y las organizaciones sociales con la lucha por los derechos sociales. Se espera la participación de vecinos de Cutral Co y Plaza Huincul, las ciudades que aquel abril de 1997 se volcaron masivamente a las rutas en señal de protesta y solidaridad, marcando un hito en la protesta social argentina.