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Tras la tragedia escolar en San Cristóbal, Santa Fe, especialistas debaten sobre la violencia sistémica y la saturación del rol docente. El 60% de los estudiantes de sexto grado afirma haber sido víctima de acoso o bullying.

El reciente crimen de un alumno en una escuela santafesina ha reabierto un debate urgente sobre la convivencia escolar en Argentina. Más allá del hecho policial, las estadísticas recientes exponen un escenario de alta conflictividad: según informes nacionales, la mitad de los estudiantes fue testigo de agresiones físicas o verbales en el último año, mientras que un 40% manifiesta sentirse discriminado en su entorno educativo.

El diagnóstico de los especialistas: ¿Más violencia o más carencias?

Para la analista María Migliore y el profesor Manuel Becerra, la escuela hoy actúa como una caja de resonancia de la crisis social. Mientras Migliore resalta el cambio en la naturaleza de los conflictos y el desborde de las familias, Becerra aporta la mirada desde el aula:

Deterioro material: El docente señala que ve estudiantes con deficiencias en alimentación y sueño, sumado a una dependencia tecnológica que afecta tanto a alumnos como a profesores.

El "apagafuegos" institucional: Los directivos hoy destinan la mayor parte de su jornada a gestionar crisis sociales y protocolos de vulnerabilidad, restando tiempo valioso a la planificación pedagógica.

Fallas en la red estatal: Se advierte un "desgaste" cuando la escuela detecta casos de violencia familiar y las agencias externas no brindan respuestas efectivas, devolviendo muchas veces el conflicto al punto de origen.

El factor laboral: docentes bajo presión

El debate no ignora la situación de los trabajadores de la educación. Con salarios que rondan el $1.800.000 por jornadas de ocho horas, muchos docentes recurren al pluriempleo para subsistir, lo que incrementa el agotamiento frente a un aula cada vez más demandante.

Becerra sostiene que, si bien el 95% del tiempo escolar transcurre en la normalidad de dar clase, los episodios extremos —como el ocurrido en Santa Fe— consumen una energía que el sistema no siempre tiene disponible. Por su parte, Migliore advierte sobre la desvalorización de la carrera docente en ciertos sectores, donde a veces se percibe más como una salida laboral de emergencia que como una elección vocacional.
La nueva percepción del maltrato

Un punto de coincidencia es la evolución del concepto de bullying. Lo que hace tres décadas se naturalizaba, hoy es identificado como parte de una "tragedia social" que requiere intervención inmediata. La conclusión de los expertos apunta a que la escuela no puede ser la única respuesta a una desigualdad creciente, pero necesita recuperar su centralidad como espacio de contención y aprendizaje seguro.