Un informe del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA reveló un panorama crítico para el mercado laboral argentino. El documento sostiene que, tras meses de deterioro constante, el poder adquisitivo del salario mínimo real ha caído a niveles inferiores a los registrados durante el colapso de la convertibilidad hace 25 años.
Derrumbe del poder adquisitivo
La investigación, liderada por Roxana Maurizio y Luis Beccaria, detalla una pérdida del 38% en la capacidad de compra del salario entre noviembre de 2023 y febrero de 2026. Los puntos más destacados del informe señalan:
·Contracción histórica: El ingreso mínimo actual representa apenas un tercio del máximo histórico alcanzado en septiembre de 2011 (una erosión del 65%).
·Ajuste por inflación: Durante 2025 y el inicio de 2026, los incrementos nominales fueron sistemáticamente superados por la suba de precios, consolidando una baja del 9% solo en el último año.
·Estancamiento crítico: Entre septiembre y octubre de 2025, el salario mínimo quedó congelado en $322.200, mientras la inflación aceleraba su marcha.
Caída del empleo formal registrado
El deterioro no solo afecta a los ingresos, sino también a la estabilidad de los puestos de trabajo. Según datos del SIPA, el empleo asalariado formal encadenó ocho meses de caída consecutiva hasta diciembre de 2025.
En términos de puestos de trabajo, las cifras reflejan una pérdida de:
·109.000 empleos respecto a diciembre de 2024 (-1,1%).
·289.000 empleos si se compara con el inicio de la actual gestión en noviembre de 2023 (-2,8%).
Impacto geográfico: el caso de Neuquén
El informe destaca una fuerte disparidad territorial. Mientras que provincias como Buenos Aires y Córdoba concentraron el 75% de la pérdida de empleo privado, otras jurisdicciones lograron sostener indicadores positivos. Entre ellas aparece Neuquén, que registró un modesto incremento del 0,5% en sus niveles de ocupación formal, diferenciándose de la tendencia contractiva de San Luis, Chaco y Catamarca.
Conclusión del escenario laboral
Para los investigadores de la UBA, la combinación de una baja generalizada en la contratación formal y la licuación histórica del salario mínimo configura un escenario de fragilidad social extrema. La cifra actual de trabajadores registrados (aproximadamente 10 millones) ha retrocedido a valores similares a los de junio de 2022, neutralizando la recuperación esperada para el período.
