Imagen
Con el objetivo de mejorar la fluidez del tránsito y la seguridad en las esquinas, el Concejo Deliberante de Neuquén avanza en una reforma integral del código de faltas. La iniciativa, que cuenta con el respaldo del Ejecutivo municipal y el Juzgado de Faltas, busca desalentar y finalmente eliminar la actividad de los limpiavidrios y "trapitos" en el área urbana.


Operativos conjuntos y control estricto

La concejal Victoria Fernández (MPN) señaló que la presencia de estas personas ha crecido exponencialmente en los últimos meses, derivando en situaciones de conflicto con los conductores. Para abordar este problema, la reforma contempla:

·Acción unificada: Se prevé que los inspectores de tránsito trabajen en conjunto con la Policía del Neuquén para intervenir en las esquinas más complejas.

·Cambio de enfoque: Si bien antes se consideraba al lavado de coches como una falta ambiental, la nueva normativa lo abordará principalmente como una contravención contra el orden del tránsito.

·Cierre legislativo: Se espera que la modificación sea sancionada durante la primera parte de este 2026, tras haber comenzado su debate el año pasado.

La contraparte: asistencia y vulnerabilidad

A pesar de la búsqueda de orden, los ediles reconocieron que la medida debe ser acompañada por un abordaje social. Fernández destacó que muchas de las personas que realizan estas tareas se encuentran en situaciones de extrema precariedad:

·Vulnerabilidad social: Se detectó falta de capacitación y carencia de alternativas laborales.

·Consumos problemáticos: El municipio busca derivar a estas personas hacia dispositivos de contención y salud pública.

·Inserción: El objetivo es que la erradicación de las esquinas no sea solo una prohibición, sino un puente hacia programas de capacitación y empleo municipal.

"No está bien que estén en todas las esquinas; buscamos darle un marco de control, pero también vincular a estas personas con los dispositivos de contención que ya administra la ciudad", afirmó la edil.