
La Comarca Petrolera atraviesa hoy una paradoja que define su historia, pero que la crisis nacional actual ha profundizado: reducción del poder adquisitivo, empobrecimiento de algunos sectores, caída de ventas, y despidos en general, con goteo de los petroleros en particular. Todo indica que es cóctel va a repercutir en los municipios en un año marcadamente político, donde los oficialismos podrían recibir la “cachetada” del reclamo social.
Alguna vez, desde estas columnas habíamos planteado la clara posibilidad de un horizonte de municipios “ricos” (vía regalías del ENIM) con vecinos pobres. Y el futuro se va haciendo presente.
El mapa del deterioro: despidos y caída del consumo
La realidad socioeconómica de Cutral Co y Plaza Huincul no está en el centro del escenario nacional porque YPF ya no tiene base en las ciudades y no hay ninguna empresa con 5 o 6 mil trabajadores. No obstante, el sector petrolero, motor histórico de la región, registra un goteo permanente de despidos.
Por otro lado, Cutral Co y Plaza Huincul nunca completaron la reconversión productiva ni tampoco generaron alternativas productivas. Hoy, ni siquiera hay monoproducción petrolera.
Comercio en jaque
Por su parte, los locales sufren la caída de ventas por el deterioro del poder adquisitivo, en sintonía con la crisis nacional.
Además, está el fenómeno de las ventas “on line”. Hoy, las colas de clientes son más largas en Correo Argentino (distribuye Mercado Libre) u OCA (Temu) que frente a los principales ingresos a los comercios de las ciudades.
Cabe recordar que, los mejores precios de las ventas electrónicas, tienen como contrapartida el cierre de comercios y los despidos de empleados (una versión señala que hubo 160 comercios que cerraron solo en Cutral Co).
Con el empobrecimiento, llega la caída de las "changas". Al disminuir los ingresos petroleros, cae la demanda de servicios informales y tareas de mantenimiento que suelen complementar la economía de las familias que reciben plus municipales.
En paralelo, los nuevos egresados de escuelas medias se suman a una tasa de desocupación en aumento, sin un mercado laboral que los absorba.
Para completarla, Cutral Co (la ciudad más poblada) le dio la espalda al Instituto Vaca Muerta que era la puerta de entrada a los buscados puestos de trabajo petroleros.
El fenómeno político: entre el ajuste y el reclamo
Resulta llamativo el comportamiento social frente a la gestión nacional. Mientras el "mileísmo" ha reducido 65 mil empleos públicos —lejos aún del millón de la era Menem—, el ajuste impacta directamente generando presión sobre Desarrollo Social de los municipios.
Aquí surge la contradicción: sectores de la sociedad que adhieren a las teorías libertarias de ajuste estatal, pero que simultáneamente reclaman mayor asistencia directa del municipio. Esta tensión termina desgastando a los oficialismos locales, que quedan atrapados entre la "puteada" ideológica y el pedido de auxilio material.
El tema no es simple. Huincul, en particular, hizo muchos esfuerzos para conectarse con los privados y “meter” vecinos a los que previamente capacitó. Pero este esquema funciona en una economía en expansión. Pero en una en contracción, crecen las dudas.
De todos modos, y como en la Argentina las crisis son ciclicas, debiera retomarse el tema de la reconversion productiva. Quizás sea el vino o el turismo con los monumentos, pero como parte de un plan que apunte a generar puestos de trabajo genuinos.
