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La tregua duró poco para el Parque Nacional Los Alerces. Mientras las cenizas de las 16.000 hectáreas consumidas semanas atrás aún estaban calientes, un nuevo foco ígneo se desató en la medianoche de este jueves, poniendo a prueba nuevamente la capacidad de respuesta de los equipos de emergencia en Chubut.

El escenario: Aislamiento y puntos estratégicos

El incendio se localiza en una geografía hostil cerca de la zona de Puerto Ciprés y la Población Burgos. La ubicación es crítica por tres razones:

Acceso restringido: El área es remota, lo que dificulta el despliegue de maquinaria pesada y obliga al traslado a pie de las cuadrillas.

Proximidad productiva: Las llamas amenazan áreas de viñedos y se encuentran en el radio de influencia del Complejo Hidroeléctrico, infraestructura vital para la zona.

Visibilidad nocturna: La detección inicial se dio bajo condiciones de visibilidad nula, lo que obligó a un operativo de ataque ciego durante las primeras horas.

El "Combo" meteorológico: El enemigo invisible

La mayor preocupación de los brigadistas no es solo la llama, sino el pronóstico para el fin de semana. La región se encuentra bajo alerta amarilla por temperaturas extremas, lo que configura un escenario de riesgo máximo:

Baja humedad y calor: La ola de calor seca el combustible vegetal restante, facilitando que una chispa se convierta en un incendio de copa.

Vientos cambiantes: Se esperan ráfagas que podrían modificar el rumbo del fuego de manera impredecible, comprometiendo la seguridad de los más de cien efectivos en terreno.

El impacto en el turismo y la economía

Este rebrote ocurre en el peor momento posible para la economía local. Hace apenas unos días se había anunciado la reapertura parcial de los servicios turísticos, una fuente de ingresos fundamental para las comunidades cercanas tras la parálisis de enero.

Incertidumbre operativa: La presencia de humo y el movimiento de medios aéreos obligan a reconsiderar la seguridad de los visitantes.

Daño acumulativo: La fauna y el suelo, ya castigados por el incendio anterior, enfrentan una nueva presión que dificulta los procesos de regeneración natural.

Coordinación del Comando Unificado

Bajo la órbita de Parques Nacionales y el Gobierno de Chubut, se mantiene un esquema de monitoreo constante. Aunque no se han reportado heridos ni viviendas afectadas hasta el momento, la prioridad es contener el perímetro antes de que las ráfagas de viento del fin de semana dispersen el fuego hacia zonas habitadas.