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Mientras el Senado de la Nación sesiona para debatir el proyecto de reforma laboral, los alrededores del Palacio Legislativo se convirtieron este miércoles en un escenario de batalla campal. Lo que comenzó como una concentración masiva de rechazo a la ley derivó en enfrentamientos directos, dejando un saldo de corridas, heridos y un despliegue masivo de las fuerzas de seguridad. (fotos gentileza Anticipos)

Desborde y enfrentamiento

La calma se quebró durante la tarde cuando un sector de la manifestación logró derribar el vallado de seguridad que protegía los accesos al Congreso. La respuesta de las fuerzas federales y de la Ciudad no se hizo esperar:

Se activaron camiones hidrantes y se utilizaron balas de goma para dispersar a los grupos más cercanos a la línea de contención.

En diversos registros audiovisuales se observó el uso de artefactos incendiarios caseros (bombas Molotov) lanzados contra el cordón policial, compuesto en su primer anillo por la Policía Federal.

La seguridad se dividió en tres anillos de control para evitar el ingreso de los manifestantes al recinto mientras los senadores continúan la votación.

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El mapa de la protesta: Quiénes están en la calle

La movilización es una de las más heterogéneas de los últimos meses, unificando distintos focos de conflicto social y político:

1.Bloque Sindical: La CGT lidera la marcha junto a ambas vertientes de la CTA. Se sumaron gremios de peso como los Bancarios, Camioneros y empleados estatales de la administración pública nacional y bonaerense.

2.Sector Político: El peronismo mostró una fuerte presencia con columnas propias del Movimiento Derecho al Futuro (vinculado a Axel Kicillof) y la agrupación La Cámpora, además de otros sectores del PJ.

3.Jubilados: La tradicional marcha de los miércoles de los jubilados fue absorbida por la convocatoria mayor, sumando sus reclamos por haberes y medicamentos a la consigna contra la reforma laboral.

Un clima de incertidumbre

La Plaza del Congreso permanece ocupada por una multitud, con puestos de comida y asambleas improvisadas, mientras el humo de los neumáticos quemados y el gas lacrimógeno domina el ambiente. Las organizaciones sociales y gremiales ya advirtieron que permanecerán en el lugar hasta que finalice el tratamiento de la ley, lo que augura una jornada de vigilia y tensión persistente en el centro porteño.