Una jornada de esparcimiento en el Lago Nonthué, ubicado a unos 40 kilómetros de San Martín de los Andes, estuvo a punto de terminar en fatalidad este domingo. Un hombre, cuyas facultades se encontraban visiblemente alteradas por el consumo de alcohol, debió ser auxiliado tras adentrarse en el espejo de agua en una embarcación menor. (Foto El Cordillerano)
Crónica de una emergencia evitada
La situación fue detectada inicialmente por otros bañistas y turistas, quienes notaron que el sujeto presentaba serias dificultades para maniobrar su kayak. A pesar de los intentos por estabilizarse, la corriente comenzó a arrastrarlo lejos de la zona de playa, incrementando el riesgo de un desenlace fatal.
Ante la inminencia del peligro, la intervención de terceros fue determinante:
Auxilio particular: Dos hombres que se encontraban en el lugar a bordo de una lancha privada lograron alcanzar al kayakista y ponerlo a resguardo antes de que se alejara más de la costa.
Alerta comunitaria: El rescate se precipitó gracias a que los presentes advirtieron que el hombre no estaba en condiciones físicas de navegar debido a su estado de ebriedad.
Versiones cruzadas sobre la intervención oficial
El incidente generó una fuerte contradicción entre los reportes iniciales y la postura de las autoridades:
Reportes externos: Algunas versiones indicaban que equipos de emergencia del Parque Nacional Lanín habían coordinado el operativo bajo protocolos de seguridad.
Desmentida oficial: Desde la administración del Parque Nacional Lanín negaron rotundamente haber participado del rescate o haber recibido comunicaciones sobre el suceso al momento de su desarrollo.
Este episodio ha reavivado el debate sobre la responsabilidad individual y la prevención en actividades náuticas, especialmente en sectores alejados de los centros urbanos donde la respuesta institucional puede demorar.
