​A pesar de las restricciones vigentes, la comarca petrolera registró más de 15 minutos de estallidos ininterrumpidos. El control de la venta y el uso sigue siendo el gran desafío pendiente.

​CUTRAL CO / PLAZA HUINCUL – Tal como ocurrió durante los festejos de Navidad, el inicio del 2026 en la comarca petrolera estuvo marcado por un intenso uso de pirotecnia.

Durante aproximadamente 15 minutos, el cielo de ambas ciudades se vio invadido por fuegos artificiales, acompañados por estallidos sonoros que, por momentos, no dieron tregua.

​Los estruendos, que comenzaron puntualmente minutos después de la medianoche, volvieron a ser las "vedetes" de la jornada, evidenciando una vez más la gran cantidad de material que circula en la zona.

Las explosiones fueron abundantes y constantes, afectando el descanso y la tranquilidad de vecinos, personas con hipersensibilidad auditiva y mascotas.

​Control y comercialización

​La situación puso nuevamente sobre la mesa la vulnerabilidad de las normativas vigentes. La intensidad de la pirotecnia reflejada en este Año Nuevo deja en evidencia las dificultades de las autoridades para fiscalizar de manera efectiva:

​El transporte de los artefactos hacia la zona.

​El acopio en depósitos clandestinos.

​La venta, que suele canalizarse a través de redes sociales.

​La tenencia y el uso por parte de particulares.

​A pesar de las campañas de concientización y la prohibición del uso de pirotecnia sonora, la comarca despidió el año bajo un clima de estruendo que parece difícil de erradicar.