Puede ser una imagen de almacén de madera y texto

El tejido productivo del sur de Misiones sufrió un duro revés tras confirmarse el cese definitivo de las actividades en el aserradero Linor SRL, una firma emblemática en la fabricación de soportes de carga (pallets) a nivel regional y nacional. La paralización de la planta industrial deja a 130 operarios en la calle, desatando una profunda crisis laboral y social en una comunidad cuya economía interna depende estrechamente de la industria de la madera.

Ante el cese de las operaciones, atribuido a un prolongado ahogo financiero y problemas operativos, el personal afectado inició un acampe y bloqueo en los portones de la fábrica. La medida de fuerza busca impedir el traslado de los bienes de capital de la firma, ante la sospecha de un inminente desmantelamiento de las instalaciones que licúe las posibilidades de percibir las liquidaciones correspondientes.
Conflicto gremial y resguardo de activos

La conducción del Sindicato de Obreros de la Industria Maderera de Posadas (SOIMP) asumió la representación de los damnificados, aclarando que el deterioro patrimonial de la compañía se venía observando desde hacía dos años. De acuerdo con los representantes de los trabajadores, las alertas se encendieron cuando se detectaron maniobras de remoción de equipamiento aprovechando el período de receso vacacional de parte de la plantilla.

Frente a la inminente presentación de la quiebra judicial por parte de la patronal, el gremio activó su equipo legal para presentarse en el expediente. El objetivo prioritario es que las maquinarias retenidas queden afectadas como garantía prendaria para saldar los haberes adeudados, que al día de hoy incluyen tres quincenas de salarios y asignaciones por vacaciones no liquidadas.

Efecto multiplicador: La caída de este complejo fabril repercute directamente en la cadena de suministros de grandes corporaciones de los rubros alimenticio, cervecero, cementero y papelero del país, hacia donde Linor destinaba el grueso de su producción y sus saldos exportables a la región.

Alarma social en el ámbito local

La vulnerabilidad económica golpea de forma inmediata a la localidad de Azara, un municipio de dimensiones reducidas donde el empleo indirecto —vinculado al transporte, la forestación y los servicios básicos— queda severamente expuesto por el corte de la cadena de pagos. Referentes de la protesta advirtieron sobre situaciones de extrema precariedad en los hogares de los operarios cesanteados, quienes enfrentan deudas comerciales y una total falta de previsión a corto plazo.

En este contexto de tensión, los trabajadores autoconvocados exigieron canales de mediación con las autoridades políticas provinciales para buscar alternativas de reactivación o asistencia. De no mediar respuestas institucionales o un principio de acuerdo sobre las indemnizaciones, adelantaron que trasladarán los bloqueos hacia la ruta provincial 94, interrumpiendo el tránsito para profundizar el reclamo.