Julio César Silva dio un giro drástico en el juicio oral. Negó haber presenciado el traslado de valijas con dinero al departamento de Cristina Kirchner y admitió que su testimonio de 2018 fue falso.

Un testimonio clave de la denominada "Causa Cuadernos" se desmoronó en los tribunales federales. Julio César Silva, el encargado del inmueble ubicado en el barrio porteño de Recoleta donde reside la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, se desdijo formalmente de sus declaraciones previas durante la última audiencia del juicio oral, negando de forma rotunda el ingreso habitual de cargamentos de dinero al lugar.

El testigo reconoció ante el Tribunal Oral Federal que mintió en la instrucción de la causa en 2018 y denunció haber sufrido fuertes intimidaciones por parte de las autoridades judiciales de ese momento. "Yo mentí...Cometí un delito y lo acepto. Firmé, pero no estaba de acuerdo. Ni lo leí", confesó de manera abierta ante los magistrados.
La contradicción entre las dos declaraciones

Al ser confrontado por el juez Germán Castelli con sus afirmaciones del año 2018, la contradicción en el relato del encargado quedó expuesta:

El testimonio de 2018: Silva había asentado por escrito que veía al secretario de Néstor Kirchner, Daniel Muñoz, llegar con personas y movilizar "bolsos y valijas con una frecuencia semanal o cada 15 días" entre los años 2007 y 2010.

La rectificación actual: En el debate actual, el testigo modificó por completo esa versión. Detalló que, si bien Muñoz portaba de forma habitual un maletín o un bolso de mano de uso personal, "eso de que venían con bolsos y valijas, yo no lo dije".

Denuncia de coacción en el despacho de instrucción

Silva, de 69 años, justificó el cambio en su declaración describiendo el hostil escenario que padeció cuando se le tomó testimonio en la etapa de instrucción. Según su relato, el trámite se llevó a cabo bajo un ambiente de constante amedrentamiento en el que se encontraban presentes dos secretarios, un custodio, el fiscal Carlos Stornelli y el ya fallecido juez Claudio Bonadio.

El encargado remarcó que las presiones estuvieron dirigidas hacia la situación laboral y la seguridad de su familia. "No te olvides nunca de que vos tenés dos hijas", aseguró que le advertían de forma reiterada durante el interrogatorio, concluyendo que pasó por un momento sumamente traumático.
Vínculos y precisiones sobre el edificio

Durante su extensa comparecencia, Silva ofreció detalles sobre la dinámica del edificio y la relación que mantenía con el entorno de los exmandatarios. Explicó que Muñoz poseía un juego completo de llaves de la propiedad y que, gracias a ese vínculo cercano, sus dos hijas consiguieron empleo en el sector público (una en el Ministerio de Planificación y otra en el Incaa). También recordó una promesa de Cristina Kirchner respecto a la inserción laboral de su hijo geólogo, aunque aclaró que este finalmente se desempeña en el sector privado en Vaca Muerta.

Por último, el testigo aprovechó para corregir otro fragmento de su acta de 2018 sobre los propietarios del edificio. Aclaró que los departamentos ubicados en el primer y cuarto piso pertenecen al empresario Fabián De Sousa, desestimando su versión anterior donde le adjudicaba una de las unidades a Cristóbal López. Asimismo, recordó que algunas ventanas de esos departamentos estuvieron tapadas con papeles durante un largo período, los cuales debieron retirarse debido a las reiteradas quejas de los copropietarios.