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La elección de síndicos por Plaza Huincul del ENIM está empantanada entre los tironeos de la oposición y el oficialismo en el CD de la ciudad. Como es conocido, la oposición se reagrupó luego de la salida de la gestión de Nelson Alvarez y ahora tiene mayoría propia.

En medio de ese panorama, el intendente Claudio Larraza envió la postulación de Julio Giangiordano como síndico titular y de Patricia Salazar como suplente. Con el oficialismo en minoría, su aprobación es poco menos que una ilusión.

Giangiordano además, se distanció del concejal Sebastián Avila a quién asesoraba en el Concejo. El edil, por su parte, venía publicando mensajes que hablaban de abandono y traición, y muchos aseguraban que el destinatario era el ahora candidato a la sindicatura del Enim. Incluso, hay quienes afirman que también se habrían distribuido comentarios de cuestionamiento en las redes internas del CD.

Este voto, el de Avila, es trascendente porque quienes conocen los pasillos del concejo afirman que Fernando Doroschenco y Viviana Casado, lo van a acompañar en la decisión que tome. Tanto si es a favor, como si es en contra.

El otro voto que “perdió” Giangiordano es el de Gustavo Suárez. “Esto es política. Afuera del CD somos amigos y comemos asado, pero en política las decisiones son políticas”, aseguran que habría dicho el ex intendente al grupo de concejales opositores cuando lo consultaron sobre el particular.

En definitiva, Giangiordano no contaría con 4 de los votos para la designación y, producto de ello, es que el oficialismo no pidió el tratamiento del despacho de la comisión del miércoles. Por ello, al menos en la sesión de este martes el tema no se tratará.