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En un contexto de fuerte incertidumbre económica nacional, el jefe comunal capitalino intensifica su presencia en los barrios. La iniciativa busca blindar la gestión local mediante el contacto directo con los vecinos y la supervisión de la obra pública.

El intendente de Neuquén Capital, Mariano Gaido, ha decidido trasladar el eje de su gestión de los despachos a las veredas. Bajo la consigna "Primero Neuquén", el mandatario local inició una serie de giras por diversos puntos de la ciudad, una estrategia que combina el control técnico de la infraestructura con un fuerte mensaje de autonomía política frente al escenario nacional.
El territorio como termómetro social

La premisa de estas recorridas es la cercanía real. En un momento donde la demanda social crece, Gaido busca canalizar los reclamos de manera presencial, evitando la intermediación administrativa. Desde el Palacio Municipal explican que el objetivo es escuchar de primera mano las prioridades de cada barrio, desde cuestiones de seguridad hasta necesidades de servicios básicos.
Blindaje de la obra pública

Uno de los pilares de "Primero Neuquén" es la supervisión directa de los planes de ejecución. En cada parada, el intendente inspecciona los avances en:

Planes de asfalto y conectividad: Claves para la integración de las zonas más alejadas del centro.

Iluminación LED y seguridad: Una de las demandas más recurrentes en las asambleas vecinales.

Servicios e infraestructura básica: Supervisión de redes de agua y saneamiento.

Esta fiscalización en el terreno busca garantizar que los plazos se cumplan, especialmente en un periodo donde los costos de los insumos de construcción sufren constantes variaciones.
Estrategia política en tiempos de crisis

Más allá de lo administrativo, la movida tiene una clara lectura política. Al reforzar la marca "Primero Neuquén", Gaido intenta despegar la gestión municipal de los vaivenes y ajustes que llegan desde el Gobierno Nacional. La intención es clara: priorizar la agenda local y los recursos propios para mantener el ritmo de transformación de la capital provincial, independientemente del clima de tensión en Buenos Aires.

Para el Ejecutivo local, el pulso de la ciudad no se toma desde las estadísticas, sino en el cara a cara con el vecino. Con esta iniciativa, Gaido busca consolidar un liderazgo de cercanía que le permita navegar los desafíos de un 2026 que promete ser complejo para los municipios de todo el país.