La Confederación General del Trabajo (CGT) emitió un crítico informe en el que describe un escenario de colapso inminente para el sistema de salud sindical. Según el documento, el desfinanciamiento estructural ha llegado a un punto de no retorno, donde la mayoría de las entidades ya no logran cubrir el Plan Médico Obligatorio (PMO), poniendo en jaque la atención sanitaria de millones de afiliados.
El "agujero" de la recaudación y el desfasaje de costos
El núcleo del conflicto reside en una brecha económica que parece insalvable: mientras que el costo estimado para garantizar las prestaciones básicas de salud se ubica en los $85.000 por beneficiario, la recaudación promedio del sistema apenas alcanza los $67.525. Este descalce del 25% obliga a las organizaciones gremiales a inyectar fondos propios de sus sindicatos para evitar la quiebra técnica de sus prestadoras médicas.
Los triunviros de la central obrera, junto al secretario de Acción Social, José Luis Lingeri, señalaron que el sistema de seguridad social —que se nutre del 9% del salario— se encuentra asfixiado por dos frentes:
Pérdida del salario real: Una caída del poder adquisitivo cercana al 30%, que reduce proporcionalmente los aportes.
Inflación médica: Un incremento exponencial en los costos de insumos, medicamentos y servicios asistenciales que corre muy por encima del índice general de precios.
El impacto del monotributo y la atención en riesgo
El informe pone especial énfasis en el "desbalance" que genera el régimen de monotributo. Según la central obrera, el aporte promedio de este sector ronda los $20.000, una cifra que resulta un 290% inferior al costo real del PMO. La CGT denuncia que muchos usuarios utilizan este esquema para acceder a coberturas complejas a "precios irrisorios", lo que profundiza el déficit del Fondo Solidario de Redistribución.
"Para muchas organizaciones, la situación es casi terminal por la imposibilidad fáctica de brindar servicios básicos", advierte el documento oficial, que también vincula esta crisis con la reciente avanzada interventora del Gobierno Nacional sobre diversas obras sociales.
Consecuencias directas para el afiliado
La crisis financiera ya se traduce en un deterioro palpable del servicio. El informe detalla que el desfinanciamiento ha provocado:
·Cortes en la cadena de pagos: Conflictos recurrentes con clínicas, laboratorios y farmacias.
·Demoras en turnos: Dilaciones críticas para consultas con especialistas y cirugías programadas.
·Fuga de prestadores: Profesionales que abandonan las cartillas debido a la baja remuneración de las órdenes médicas.
Este diagnóstico se presenta en un clima de máxima tensión entre la calle Azopardo y la Casa Rosada, en medio de denuncias gremiales por maniobras que buscarían, según la central, vaciar de recursos a las cajas sindicales bajo la narrativa de la transparencia administrativa.
