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Una investigación internacional reveló que una supuesta red vinculada a la inteligencia de Moscú financió artículos para desprestigiar la gestión de La Libertad Avanza. El Presidente advirtió: "Es de una gravedad institucional pocas veces vista".


​Una filtración de documentos puso al descubierto una compleja operación de desinformación orquestada desde Rusia para influir en la política argentina. Bajo el nombre de "La Compañía", esta entidad privatizada —vinculada a los servicios de inteligencia exterior del Kremlin— habría destinado cientos de miles de dólares para instalar una narrativa negativa sobre el presidente Javier Milei y su programa económico.

​Los números de la operación

​De acuerdo con la investigación de un consorcio internacional de medios (que incluye a The Continent, openDemocracy y la argentina Filtraleaks), la red operó con una precisión quirúrgica durante el año 2024:

​Presupuesto: Se registraron pagos por US$ 283.000.

​Volumen: Al menos 250 artículos de opinión y noticias falsas.

​Alcance: El contenido fue distribuido en más de 20 medios digitales argentinos.

​Estrategia: Uso de firmas inexistentes y contenido fabricado para exagerar el impacto de la crisis social y las medidas de austeridad.

​"Los 'periodistas' y 'medios' vinculados a esto son solo la punta del iceberg. Vamos a llegar hasta las últimas consecuencias", sentenció el presidente Milei a través de sus redes sociales.

​El objetivo: Ucrania y la Antártida

​El interés de Moscú no era solo doméstico. Los documentos filtrados revelan que "La Compañía" realizaba informes detallados sobre:

​El complejo militar-industrial argentino.

​Recursos petroleros en la Antártida.

​La alineación de Milei con EE.UU. y su apoyo explícito a Ucrania.

​Además de la generación de contenido, la red realizó perfiles de figuras públicas y trazó planes para financiar y apoyar a candidatos de la oposición de cara a las elecciones legislativas de 2025.

​Reacción oficial y gravedad institucional

​El Gobierno calificó el hecho como una operación de espionaje ilegal. El mandatario aseguró que la investigación trasciende lo periodístico y afecta la seguridad nacional. Por su parte, organismos como el Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) ya habían advertido previamente sobre mecanismos de desinformación extranjera operando en el país.

​La justicia ahora busca determinar qué actores locales (periodistas, consultores o políticos) facilitaron el desembarco de estos fondos y contenidos para actuar como "cabeceras de playa" de la propaganda rusa en el Cono Sur.