El Jefe de Gabinete nacional atraviesa sus horas más inciertas tras una seguidilla de polémicas que afectan su imagen pública. Mientras la Justicia pone la lupa sobre su patrimonio y sus recientes viajes, el Ejecutivo parece haber modificado su estrategia de blindaje mediático, en un contexto marcado por el conflicto universitario y el impacto del escándalo financiero vinculado a la criptomoneda $LIBRA.
El foco en los viajes y el patrimonio
La situación de Manuel Adorni se complicó tras su participación en la "Argentina Week" en Nueva York. La presencia de su esposa, Bettina Angeletti, en el vuelo oficial y el mismo hotel de la comitiva despertó fuertes críticas, especialmente por contravenir resoluciones previas firmadas por el propio funcionario.
A este hecho se suma la difusión de un video que registra un viaje familiar a Punta del Este en un vuelo privado durante el mes de febrero. La falta de precisiones sobre el financiamiento de dicho traslado motivó una denuncia por presunto enriquecimiento ilícito presentada por la diputada opositora Marcela Pagano. En este marco, la prensa ha puesto la mira en propiedades del funcionario ubicadas en el barrio de Caballito y en un exclusivo country en Exaltación de la Cruz.
Clases públicas frente a su domicilio
El malestar social también se trasladó a la esfera privada del Jefe de Gabinete. Para este martes a las 9:30, docentes de la UBA convocaron a una jornada de clases públicas frente a su departamento en la calle Miró al 500. La medida de fuerza se realiza en reclamo de mejoras salariales y por la plena aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario.
¿Escudo político o pérdida de respaldo?
En los pasillos de la Casa Rosada, la lectura sobre el futuro de Adorni es ambivalente:
Desde la Secretaría General de la Presidencia, a cargo de Karina Milei, se instruyó al gabinete a mostrar una imagen de unidad. Incluso, el Presidente confirmó que acompañará al funcionario en su próxima exposición ante la Cámara de Diputados.
Diversas fuentes sugieren que el excesivo foco mediático sobre los errores de Adorni podría estar siendo utilizado como una maniobra de distracción para desviar la atención del caso $LIBRA. Esta causa, que investiga una presunta estafa internacional, ha sumado tensión tras la filtración de comunicaciones que vinculan al entorno presidencial con intermediarios locales.
Por el momento, el Jefe de Gabinete mantiene una postura defensiva frente a la prensa, mientras los frentes judiciales y las protestas gremiales continúan ganando terreno en la agenda pública.
