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Por: Marcelo Guagliardo

Este 30 de marzo recordamos una vez más los acontecimientos de aquella huelga del marzo y abril de 2006.

Salarios congelados desde 1992, sin cargos de Supervisión, sin Preceptorxs en el Nivel Inicial, con Presentismo (Asignación por Resultados 11% el salario), Auxiliares de Servicio precarizados con Planes Sociales sin obra social, sin aportes Jubilatorios, sin asignación familiares y más de 50 directores sumariados por no informar días de paro.

En estas condiciones y luego de luchas anteriores como la del 2003 y un 2005 sin respuestas que nos encontró, aún bajo la nieve de julio, reclamando por nuestros derechos, iniciamos una huelga desde el primer día de clases. La estrategia fue el corte al circuito económico de la provincia. Rincón de los Sauces dió el puntapié inicial, luego Chos Malal, Añelo, Buta Ranquil y hasta el paso fronterizo Pino Hachado con crxs de Las Lajas y Loncopué. Se sumó el puente Carancho en Senillosa y durante algunas horas y días también el puente carretero Nqn Cipolletti.

Sin respuestas y luego de varias situaciones complejas en distintos puntos de la provincia y reuniones frustradas con el gobierno, se inicia el corte en la Destilería de Plaza Huincul.

Luego de cinco días, y cuando empezaron los reclamos por supuesto desabastecimiento y complicaciones en la Planta por la imposibilidad de salida de los camiones con combustible, lejos de atender el justo reclamo desoído por años, el gobierno provincial pergenio el desalojo de la medida de aten a través de la intervención de una patota parapolicial que actuó al amparo del poder político que liberó la zona para que se puede llevar adelante de manera violenta y "exitosa" el accionar de los Cascos Amarillos.

Punteros políticos del Sobischismo convocaron y organizaron esa acción que quedó en la memoria de nuestra provincia como el antecedente inmediato al Operativo Arroyito de 2007 donde se asesino por la espalda al cro Carlos Fuentealba.

Hubo golpes, empujones, patadas, amenazas de muerte, quema de utensilios, sillas, carpas, robos y hasta el tren qué hacia años no transitada por ahí, les dió impunidad a los violentos.

Fue quizás la expresión más acabada del modelo imperante por aquellos años, donde el partido y el gobierno se fundieron en una manifestación fascista arremetiendo por fuera de las instituciones contra quienes habían osado reclamar por las graves consecuencias del ajuste aplicado.

Luego de eso, el impacto nacional de la noticia, aun manipulada, la unidad de aten, su fortaleza y su democracia interna obligaron al gobierno a convocar a una mesa de negociación donde se logró: modificar el salario básico, los primeros 250 pases a Planta Permanente de Auxiliares de Servicio, la creación de cargos de Preceptorías y lo más importante quizás por su significado para nuestras luchas, la devolución de los día de Paro. Se abrió por primera vez en 14 años, la discusión por nuestras condiciones de trabajo, salariales que aunque insuficientes, fueron valoradas positivamente por nuestras Asambleas. El conflicto se logró cerra recién en el mes de mayo, por un incumplimiento del Gobierno que nos puso nuevamente en la calle y logramos que se cumpla la letra completa del acuerdo.

Ahí no terminó la historia, al año siguiente se produce la respuesta más brutal que registra la democracia en nuestra provincia.

A todxs lxs crxs que fueron parte de este proceso de lucha y resistencia a las políticas de los 90, que en Neuquén, duraron hasta bien entrado el nuevo siglo. Por su compromiso, por su solidaridad, por su presencia y comprensión de la etapa histórica vivida...Salud