En un contexto de alta sensibilidad política, mandatarios de siete provincias mantuvieron un encuentro digital para unificar posturas. La mirada está puesta en fortalecer el peso de las regiones en la discusión económica nacional.
Siete jefes provinciales del norte y el sur del país protagonizaron una reunión por videollamada con el objetivo de trazar una hoja de ruta compartida sobre los desafíos que enfrentan sus gestiones. El encuentro sirvió para analizar el rol estratégico que cada distrito desempeña en el actual tablero político y económico de la Argentina.
De la partida fueron los gobernadores Rolando Figueroa (Neuquén), Alberto Weretilneck (Río Negro), Raúl Jalil (Catamarca), Carlos Sadir (Jujuy), Hugo Passalacqua (Misiones), Gustavo Sáenz (Salta) y Osvaldo Jaldo (Tucumán).
Unidad frente al Ejecutivo Nacional
El cónclave se interpreta como un movimiento táctico para ganar musculatura política en el diálogo con la administración de Javier Milei. Si bien no se anunció la creación formal de un bloque, la sintonía entre estos mandatarios —que representan realidades productivas diversas como la energía, la minería y el agro— sugiere una intención clara: mejorar la capacidad de negociación ante las medidas y reformas impulsadas desde Nación.
El diálogo permitió a los gobernadores intercambiar preocupaciones sobre el financiamiento provincial y la necesidad de sostener la agenda de desarrollo regional en un marco de coordinación mutua.
