Tres sectores del peronismo de Neuquén presentaron listas para competir por el Partido Justicialista (PJ) en la interna provincial del 15 de marzo. El sector de Oscar Parrilli, otra vinculada a la UOCRA y una liga de intendentes de buena sintonía con el gobernador Rolando Figueroa competirán por la conducción provincial de un peronismo que viene de una elección nacional para el olvido.
Las tres boletas, que aún deberán ser oficializadas por la Junta Electoral, manifiestan el desgaste de una dirigencia reciente vinculada al kirchnerismo, que se caracterizó por la falta de seducción al electorado, u otro que prefirió unirse al proceso de La Neuquinidad, apalancado en los municipios.
No menor fue la intensidad del cierre: las últimas 24 horas disponibles para presentar listas, con sus respectivos avales, se extendieron hasta la mañana siguiente con la recepción de planillas. En la sede partidaria se vivió un fin de semana para el recuerdo.
Todo roto
A última hora existió un último intento de conformar una lista de unidad, pero la cerrada postura de César Godoy de no integrar a Oscar Parrilli en el armado, lo hizo imposible. Finalmente, se presentaron tres candidaturas al consejo provincial, en una muestra de las diferencias intestinas de lo que en el último tiempo se denominó Unión por la Patria.
Por el sector parrillista, el candidato será el exintendente de Junín de los Andes, Juan Domingo “Chule” Linares. Una segunda propuesta, vinculada al sindicalismo, lleva al dirigente de la construcción César Godoy, y una tercera posiciona al intendente de Vista Alegre, José Carlos “Turco” Assad.
Kirchnerismo, gremios y un peronismo que acompaña a Figueroa competirán por la conducción, aunque antes deberán atravesar el último obstáculo impuesto por la Junta Electoral, que tiene hasta el 26 de febrero para oficializar las listas.
Nadie duerme
El plazo para la presentación de avales se extendió desde la madrugada hasta bien entrada la mañana del sábado. La tensión típica de esta instancia había sido anticipada a principios de febrero, con un festival de reserva de colores y boleta. Al final, un selecto grupo logró reunir los consensos necesarios para competir, en principio.
La nómina de Assad, denominada “Peronismo Territorial”, logró imponerse en el inicio del año como una alternativa y expresión de descontento con las diversas tribus justicialistas. Como contó Letra P, desde la renuncia de Darío Martínez a la presidencia del PJ se dieron una serie de hechos de diversas características que descompusieron la armonía en el partido.
El punto de quiebre fue la última elección nacional. La candidatura de la rectora de la Universidad Nacional del Comahue (UNCO), Beatriz Gentile, dio muestras del desgaste generalizado entre las principales figuras de las últimas dos décadas, que se enfrentaron y pactaron en diversos momentos.
Hoy, la versión municipalista del PJ, que es acompañada por el sector peronista que se sumó al gabinete de Figueroa, quiere hacerse camino para tomar las riendas partidarias en la previa de un año complejo para Neuquén, donde la amenaza libertaria está más latente que nunca.
