El diputado del PTS-FIT cuestionó el voto favorable de Julieta Corroza, Nadia Márquez y Pablo Cervi a la reforma que elimina un siglo de conquistas laborales. Denunció que la CGT negoció sus cajas sindicales sin convocar a paro y llamó a organizar desde abajo un plan de lucha con paro nacional activo de cara al debate en Diputados.
El diputado del PTS-Frente de Izquierda, Andrés Blanco, analizó el escenario luego de la media sanción que obtuvo la reforma laboral en el Senado. Aseguró que Nadia Márquez, Pablo Cervi y Julieta Corroza de Neuquén votaron contra los derechos de la clase trabajadora. Habló de la "traición de la CGT" que "negoció la letra de la reforma sin llamar a paro nacional". Finalmente, llamó a redoblar la resistencia desde abajo para preparar un paro nacional activo y un plan de lucha en el camino de la huelga general cuando se trate en Diputados.
"Más allá de los discursos y la votación en contra de algunos títulos, la senadora de La Neuquinidad, Julieta Corroza, al igual que el bloque de La Libertad Avanza conformado por Nadia Márquez y el empresario libertario Pablo Cervi, votaron contra la clase trabajadora de Neuquén y el país", señaló Andrés Blanco.
Y explicó: "La representante del gobernador Rolando Figueroa en el Senado dijo que votó en general la reforma laboral de Javier Milei porque consideraba que 'Argentina necesita actualizar su marco normativo', pero que 'modernizar no puede significar retroceder en derechos'. Sin embargo, aunque votó en contra de algunos títulos, avaló en general una contrarreforma laboral que barre con un siglo de conquistas, que ataca las indemnizaciones, las horas extras, los horarios estables, los salarios, las vacaciones y el derecho a huelga".
"Dijo que no iba a acompañar ninguno de los artículos que pusiera en riesgo a los trabajadores, pero no dice los que votó a favor, como el Fondo de Asistencia Laboral, que es para que las indemnizaciones por despido se paguen con plata de los jubilados y se use el fondo para la timba financiera, o el título que elimina prácticamente el derecho a huelga, ya que declara actividades esenciales y trascendentales obligando a prestar siempre el servicio en un 75% y 50%, aún en caso de huelga", denunció.
En este sentido, afirmó que "si el oficialismo pudo lograr media sanción de esta contrarreforma laboral fue por el apoyo de los bloques aliados, como La Neuquinidad, el PRO, la UCR y sectores peronistas, los gobernadores y la burocracia sindical de la CGT".
Y concluyó: "La CGT negoció que no toquen las cajas sindicales y de las obras sociales, y dejó pasar la media sanción sin llamar ni siquiera a un paro. La clase trabajadora solo podemos confiar en nuestras propias fuerzas. Vamos a redoblar la pelea en cada lugar de trabajo, de estudio y en cada barrio para luchar por imponer desde abajo un paro nacional activo y un plan de lucha en el camino de la huelga general, de cara al tratamiento de la reforma laboral en Diputados".
