Imagen
El sindicato advierte sobre una reestructuración nacional que pondría en riesgo cientos de puestos de trabajo. La digitalización forzada y los "despidos encubiertos" son los principales ejes del conflicto.


La incertidumbre crece entre el personal del Banco Santander tras las declaraciones de Gonzalo Martínez, delegado gremial, quien denunció el avance de un plan corporativo que contempla el cierre de más de 30 sedes en todo el país. Este proceso, que según el gremio se profundizó en el último año, ya está siendo tratado en la Secretaría de Trabajo debido a su impacto en el empleo.

El mapa del ajuste: el caso de la Patagonia

La situación es especialmente crítica en la región sur, donde ya se han confirmado medidas drásticas:

·Las Heras: Se prevé el cierre de la sucursal para el mes de abril, dejando a los empleados sin propuestas de reubicación ni certezas sobre su indemnización.

·Comodoro Rivadavia: Durante el último año se registraron más de seis desvinculaciones, a las que se sumaron tres más en lo que va del año actual.

·Modalidad de salida: El delegado calificó las bajas como "despidos encubiertos" o desvinculaciones involuntarias, donde se presiona al trabajador para aceptar condiciones de salida ante el cierre de su sector.

Un impacto que trasciende al personal bancario

Desde el gremio estiman que la medida afecta a más de 500 personas, incluyendo no solo a bancarios, sino también a trabajadores de seguridad, limpieza y otros servicios tercerizados que dependen de la operatividad física de las sucursales.

Además, Martínez alertó sobre el perjuicio social en localidades aisladas:

·Problemas de distancia: Algunos clientes deberán recorrer más de 200 kilómetros para realizar trámites presenciales ante la falta de sedes cercanas.

·Precarización del servicio: La entidad busca derivar la atención de cajas a canales automáticos o bocas de cobro externas (como Pago Fácil o Rapipago), afectando especialmente a sectores vulnerables como los jubilados, quienes pierden la posibilidad de atención personalizada.

El conflicto de fondo: ¿Digitalización o recorte?

Para los representantes de los trabajadores, la justificación tecnológica que esgrime el banco oculta una precarización de las condiciones laborales y de atención.

Mientras el banco impulsa la migración total a canales digitales, el gremio sostiene que este cambio no contempla la realidad de todos los usuarios y debilita la presencia de la institución en las comunidades.