Silvia de Otaño y Gustavo Suarez habrían estado en la reunión de intendentes en Aluminé con Rolando Figueroa, el martes pasado. Allí hubo definiciones respecto al 2027 y, un rumor indica, que el mandatario provincial habría preguntado quién tenía aspiraciones de ser candidato a la intendencia en los próximos comicios. Uno de los huinculenses habría dicho "acá estoy; yo quiero".

Con la presencia de 50 ex intendentes, Figueroa no solo buscó volumen político, sino que envió un mensaje de autoridad territorial hacia la interna partidaria y hacia la oposición. Lo que en las formas se presentó como una reunión de camaradería, en los hechos significó el lanzamiento del operativo de normalización del Movimiento Popular Neuquino (MPN) bajo el ala del mandatario provincial y el punto de largada del operativo reelección.

Como se dijo, Silvia de Otaño y Gustavo Suarez participaron de ese encuentro. Una versión indica que, Figueroa habría preguntado a los presentes quién quiere ser candidato en 2027 y habría sido Suarez quién levantó la mano.

No obstante por ahora el dato no fue ratificado por ningún participante directo en el encuentro con el mandatario provincial. En cambio, la versión circuló con fuerza en distintos ámbitos políticos y fue repetida, incluso, por militantes tanto de el MPN como de Comunidad.

No estuvo Juan Carlos Giannattasio, un enemistado frontal con Jorge Sapag durante cuya gestión como gobernador un informe del Tribunal de Cuentas llevó al entonces intendente de Plaza Huincul a la justicia. Habría sido invitado, dado que colabora en las campañas con Figueroa y Larraza, pero estaba fuera de la provincia y no concurrió.

El "Pacto de Reciprocidad": La moneda de cambio

El eje central de la reunión fue la articulación de un acuerdo táctico para las próximas contiendas electorales. Muchos de los ex jefes comunales presentes, con arraigo en sus comunidades, manifestaron su intención de volver a competir por las intendencias en sus pueblos el próximo año.

A cambio del respaldo del aparato de la gobernación para recuperar territorios, estos dirigentes garantizarán la capilaridad y la estructura logística necesaria para sostener la continuidad de Figueroa en la gobernación en 2027.

El consenso alcanzado busca reorganizar las autoridades del MPN de manera que el partido deje de ser un espacio de fricción y se convierta en el motor del proyecto oficialista.

Estuvieron presentes, además de los de Huincul, Gabriel Álamo (Aluminé), Hugo Gutiérrez (Chos Malal) y Carlos Corazzini (Junín de los Andes), Sandro Badilla (Villa Pehuenia), Nicolás Di Fonzo (Villa El Chocón) y el ex diputado nacional Osvaldo Llancafilo.

Desafíos para el 2026: Gestión y Política

Figueroa sabe que la política se sustenta en la gestión, especialmente en un año donde las fuerzas nacionales (Libertarios, PJ y UCR) buscan hacer pie en la provincia. Sus pilares para este ciclo incluyen el ordenamiento Fiscal planteando el saneamiento de las cuentas del Estado como carta de presentación ante el electorado.

Así también, una redistribución de recursos hacia la obra pública en el interior para fortalecer a sus aliados territoriales y mantener una relación de "buenos modales" con el gobierno de Javier Milei, consciente de que gran parte de su base electoral en Neuquén también apoya al presidente.

Próximos pasos

La agenda no da tregua. Tras sellar el compromiso con los "históricos", Figueroa ya planea un segundo encuentro para la semana próxima con los intendentes en funciones y el bloque de diputados provinciales. La meta es cerrar filas definitivamente antes de que la efervescencia de las elecciones nacionales de medio término comience a interferir en la agenda neuquina.