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En un clima de creciente confrontación, la CTA Autónoma y la CTA de los Trabajadores ratificaron un esquema de movilizaciones que busca frenar el proyecto de reforma laboral en el Congreso. Las centrales obreras apuestan a una estrategia de federalización del conflicto, con paros y marchas que comenzarán esta misma semana.


Cronograma de movilizaciones

El plan de acción gremial se desplegará en puntos estratégicos del país:

·5 de febrero: Gran movilización en la ciudad de Córdoba.

·7 de febrero: Marcha a Plaza de Mayo bajo la consigna #7F, definida como una convocatoria contra el autoritarismo y las políticas de ajuste.

·10 de febrero: Protesta masiva en Rosario para consolidar el reclamo en el interior del país.

El rechazo a la "modernización" laboral

Los líderes sindicales fueron contundentes al calificar el proyecto oficialista como un retroceso histórico. Hugo “Cachorro” Godoy (CTA Autónoma) advirtió que no se trata de una actualización de las normas, sino de un intento por regresar a condiciones de trabajo del siglo XIX.

Según Godoy, la reforma apunta directamente contra pilares del derecho laboral como las vacaciones pagas, la jornada de ocho horas y las indemnizaciones, lo que derivaría en un aumento de la informalidad y la exclusión social. "Buscan maniatar al movimiento sindical para imponer un modelo de disciplinamiento", sentenció.

Salarios en caída y ajuste en el sector público

Por su parte, Hugo Yasky (CTA de los Trabajadores) puso el foco en la pérdida del poder adquisitivo. El dirigente denunció que Argentina presenta actualmente uno de los salarios promedio más bajos de la región, situación agravada por:

1.Recortes en el Estado: Una caída del 30% en el valor real de los sueldos públicos y la amenaza de despidos masivos.

2.Conflicto con las provincias: La asfixia financiera generada por la quita de fondos nacionales, que complica el panorama en los distritos.

Para Yasky, el ajuste y la reforma laboral son las dos caras de un mismo proyecto que busca que "la crisis sea pagada exclusivamente por quienes viven de su trabajo". Las medidas de fuerza coincidirán con el inicio del debate legislativo, marcando una fuerte presión sobre el Parlamento.