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El sistema estadístico nacional atraviesa una fuerte turbulencia tras la dimisión de Marco Lavagna a la dirección del INDEC. El quiebre se produjo luego de que el Poder Ejecutivo solicitara suspender el lanzamiento de la nueva metodología de medición de la inflación, la cual, según trascendidos, arrojaba para enero una cifra del 3,4%, superior a las expectativas oficiales.


El motivo de la ruptura

La salida de Lavagna se fundamenta en su negativa a postergar una actualización técnica que ya había sido anunciada y que buscaba equilibrar el peso de los servicios públicos en la canasta básica. Desde el Ministerio de Economía, Luis Caputo confirmó que la orden de no innovar provino directamente de la presidencia.

En declaraciones radiales, el ministro argumentó que la visión de Javier Milei es postergar cualquier cambio metodológico hasta que la tendencia a la baja de los precios esté "consolidada", evitando así ruidos en la narrativa de desinflación del Gobierno.

Riesgos legales y financieros

La confesión de Caputo sobre la manipulación de los tiempos técnicos ha encendido alertas en el mercado financiero. Analistas advierten que esta situación guarda similitudes con la intervención del organismo en años anteriores, lo que podría desencadenar:

·Litigios internacionales: Potenciales demandas de tenedores de bonos que ajustan por CER (inflación).

·Pérdida de credibilidad: Críticas por no utilizar métodos de transición estándar, como la publicación en paralelo de ambos índices durante un período de adaptación.

El sucesor y el futuro del organismo

Tras la salida de Lavagna —cuya gestión ya venía siendo cuestionada por técnicos del sector debido a la falta de transparencia en indicadores de pobreza y crecimiento—, la conducción quedará en manos de Pedro Lines.

Lines, de perfil técnico y vinculado a la gestión económica del macrismo, asumirá el reto de gestionar un organismo cuya independencia vuelve a estar en el centro del debate público. Por el momento, no hay una fecha definida para la implementación de la nueva canasta, confirmando que el país seguirá operando con el sistema de medición actual de forma indefinida.