En una serie de declaraciones que han sacudido el tablero internacional, el presidente estadounidense Donald Trump ha dejado clara la postura de Washington tras la captura de Nicolás Maduro: Estados Unidos reclama el control operativo de los activos estratégicos venezolanos.
La demanda por el petróleo y la soberanía
Durante un intercambio con la prensa en el Air Force One, el mandatario norteamericano fue explícito al señalar que la intervención busca asegurar un "acceso total" a las riquezas del país caribeño, con especial énfasis en la industria petrolera. Según la visión de la Casa Blanca, este control es el mecanismo necesario para financiar lo que denominan la "reconstrucción" de la nación.
En un tono que redefine la jerarquía política actual, Trump afirmó de manera contundente: “Nosotros estamos a cargo”, restando peso a la autonomía del gobierno transitorio y subrayando que las decisiones estratégicas emanan directamente de Washington.
Advertencias a Delcy Rodríguez: Cooperación o Consecuencias
La relación con la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, parece estar marcada por la presión extrema. A pesar de que el Secretario de Estado, Marco Rubio, ha mantenido contactos para coordinar acciones, Trump ha lanzado una advertencia pública cargada de hostilidad:
·El ultimátum: El presidente estadounidense sugirió que, de no alinearse con los intereses de la Casa Blanca, Rodríguez podría enfrentar un desenlace personal "peor que el de Maduro", haciendo alusión a la rápida rendición del exmandatario el pasado sábado.
·La postura de la Casa Blanca: Trump sostiene que Rodríguez está dispuesta a ejecutar las medidas necesarias para estabilizar el país, a pesar de su origen político dentro del chavismo.
La resistencia de Rodríguez y el reclamo de soberanía
A contramano de las afirmaciones de Trump, la respuesta desde Caracas ha sido de confrontación abierta. En una reciente aparición a través de la señal estatal VTV, Rodríguez adoptó una postura desafiante:
1.Reconocimiento de Maduro: Desestimó su estatus interino y volvió a calificar a Nicolás Maduro como el "único presidente legítimo", exigiendo su liberación y la de Cilia Flores.
2.Denuncia de agresión: Calificó la operación militar estadounidense como un "ataque salvaje" contra la integridad territorial de Venezuela.
3.Crisis institucional: Estas declaraciones evidencian una fractura profunda entre el mando militar extranjero que opera en el territorio y la cúpula que quedó al frente del aparato estatal venezolano.
Este escenario plantea una transición sumamente inestable, donde la ayuda humanitaria y la reconstrucción económica parecen estar condicionadas a la entrega de la gestión de los recursos naturales.
