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Por Pipo Rossi

Distintas cadenas de supermercados comenzarán en los próximos días a importar asado desde Brasil, a precios más bajos de lo que hoy valen en las góndolas argentinas.

Es algo nunca visto; insólito: en el país donde el asado es una comida tradicional y muy valorado por la sociedad, hay grandes chances de que en las góndolas se consiga ese corte traído desde el socio en el Mercosur.

La situación se da en medio del debate sobre la existencia de un atraso cambiario en la Argentina, que pone a la carne brasileña competitiva en precios en las heladeras de las cadenas locales.

Además, hay una cuestión sanitaria central: «Brasil a partir del primero de abril pasa a ser libre de aftosa sin vacunación, esto permite mejorar su estatus sanitario».

Los primeros en importar asado «made in Brasil» serán los supermercados de esta región patagónica. Acá el kilo de asado cuesta alrededor de $22.000, más del doble que en Buenos Aires.

En principio, el asado brasileño se conseguirá en estas cadenas de nuestra región en torno a $9.000 por kilo.

Se trata de un precio que no rompería el mercado en el área metropolitana -donde el kilo cuesta alrededor de $10.000-, pero ya hay cadenas instaladas en el AMBA que están averiguando si pueden abaratar ese nivel con asado del país vecino.

La carne en los supermercados es un producto gancho que tracciona ventas, y por
otra parte, hay una realidad. «Hoy el novillo Argentino es el más caro del Mercosur, el asado brasileño es el más barato de la región. O sea, si es por el precio, los brasileños nos pueden vender carne sin problema».

Hoy como Argentina quedó cara en dólares, el brasileño puede liquidar el asado y competir con nosotros; lo puede hacer también con cerdo, leche, pollo, con casi todo. En carne vacuna, sólo nos manda el asado porque el resto de los cortes los vende mejor, a precios más elevados, a otros destinos.

Precios en alza
Las principales consultoras económicas que monitorean la inflación, semana tras semana, coinciden en una advertencia: la inflación de marzo sería más elevada que la del mes pasado. Y que al Gobierno se le está complicando mantener el proceso de desinflación.

A pocas horas del final de mes, respecto del índice de precios (IPC), que será de entre 2,8% a 2,9%; contra 2,4% de febrero.

En general, las consultoras notaron que la aceleración en las subas de los precios se notó a partir de la segunda semana de marzo.