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El sospechoso aprovechaba su puesto en la planta de producción para sustraer miles de comprimidos de Sildenafil y Tadalafil. Luego los empaquetaba de forma casera y los distribuía en un auto particular tras coordinar las ventas por internet.


Una investigación penal que demandó varios meses de seguimiento tecnológico y de campo culminó con el arresto de un hombre de 41 años en la Capital Federal. El implicado está acusado de haber estructurado un millonario circuito clandestino de venta de fármacos para la disfunción eréctil, valiéndose de mercadería que robaba sistemáticamente de la empresa farmacéutica donde trabajaba.

El detenido utilizaba su posición estratégica dentro del área de fabricación de un laboratorio para retirar de forma ilegal grandes volúmenes de las drogas medicinales. Posteriormente, los comprimidos eran fraccionados sin ningún tipo de protocolo sanitario y se ponían a la venta de manera directa mediante perfiles en redes sociales y servicios de chat celular.

Ciberpatrullaje y el rastro digital de las pastillas

El caso comenzó a ser investigado por las fuerzas de seguridad a partir de rastreos preventivos en la web, donde se detectaron ofertas sistemáticas de medicamentos que requieren prescripción obligatoria, evadiendo los canales farmacéuticos tradicionales.

A través de guardias encubiertas, los agentes policiales lograron descifrar la logística del sospechoso, quien realizaba entregas itinerantes por diversos puntos de la Ciudad de Buenos Aires para hacer llegar los pedidos a sus clientes.

Golpes simultáneos: del laboratorio al centro de empaque

Con las evidencias recolectadas en el expediente, el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N° 4, bajo la conducción del Dr. Ariel Lijo, autorizó dos órdenes de allanamiento simultáneas para desmantelar la operatoria:

·Punto de origen: La primera inspección se ejecutó en las instalaciones de la firma farmacéutica, sobre la calle Tres Arroyos al 1800 (Villa General Mitre), con el fin de auditar el faltante de stock y la cadena de custodia de los componentes básicos.

·Búnker de acopio: El segundo procedimiento se concentró en la vivienda del investigado, situada sobre la avenida Vélez Sarsfield al 100 (Barracas). Ese lugar operaba como el centro neurálgico donde se fraccionaban, etiquetaban y guardaban las dosis antes de salir al mercado ilegal.

Material incautado: Al término de las requisas, la Policía de la Ciudad contabilizó un total de 8.613 pastillas listas para comercializar, además de un remanente de 13 kilos de otros fármacos. En la propiedad de Barracas se hallaron cajas vacías, autoadhesivos falsificados, instrumental de embalaje y un vehículo Peugeot 308 que se utilizaba para el reparto.

Situación judicial y advertencia sanitaria

El imputado fue trasladado a una dependencia policial y quedó formalmente procesado por violar las leyes de regulación de especialidades medicinales y salud pública. Los teléfonos y computadoras secuestrados en los operativos están siendo peritados por especialistas para determinar si contaba con cómplices en la comercialización.

Los voceros del operativo recalcaron el severo peligro que representan estas maniobras para la comunidad, debido a que el consumo de estimulantes cardíacos y vasculares sin el debido control de un profesional de la medicina puede desencadenar consecuencias fatales para los compradores.