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La relación entre el PRO y La Libertad Avanza ha llegado a su punto de mayor tensión. En una maniobra política de alto impacto, el expresidente Mauricio Macri ha instruido a su bloque de diputados para que respalden una eventual moción de censura contra el Jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Esta directriz no solo debilita la estructura parlamentaria del oficialismo, sino que marca el fin de la etapa de "acompañamiento incondicional".

Una orden que desafía la estructura interna

La decisión de Macri representa un fuerte movimiento de piezas dentro de su propio partido:

·El bypass a la conducción: Con esta orden, el expresidente pasa por encima de Cristian Ritondo, jefe de bloque del PRO, quien mantenía una postura más dialoguista con el Gobierno.

·El desafío del quórum: El jueves será la prueba de fuego. Si bien el Gobierno confía en que la oposición no logrará el número necesario para sesionar, el apoyo explícito del PRO cambia la aritmética legislativa y la percepción de gobernabilidad.

El "Manifiesto" del PRO: Del ajuste a la realidad social

El giro político fue acompañado por un comunicado del partido que utiliza un lenguaje inusualmente duro hacia la gestión de Milei. El texto subraya el hartazgo por la falta de ejemplaridad:

·Empatía frente al ajuste: El PRO advierte que "acompañar el cambio no es aplaudir todo" y señala una brecha dolorosa entre la mejora de las macrocifras y la realidad cotidiana de los argentinos.

·Crítica a la gestión: Sin mencionar nombres, el partido apunta a la "soberbia y arrogancia" de quienes frenan la transformación desde adentro, en una clara alusión a las polémicas que rodean a la Jefatura de Gabinete.

La mirada en 2027: El "Plan B"

Detrás de este distanciamiento se esconde una estrategia electoral a largo plazo. Según fuentes cercanas al partido, Macri ha comenzado a evaluar dos escenarios:

Su propia candidatura: El expresidente ya no descarta competir por la Casa Rosada en 2027.

Alternativa al oficialismo: Ante los temores del sector empresarial sobre la falta de despegue económico, el PRO busca posicionarse como una alternativa de centro-derecha capaz de gestionar sin los conflictos internos que hoy desgastan al Ejecutivo.

El origen de la discordia

La tensión entre ambos líderes no es nueva. El detonante final habría sido la designación de Adorni en su momento, un nombramiento que Macri cuestionó desde el inicio por "falta de experiencia". Aquella cena fallida entre Milei y Macri el año pasado, que terminó en términos de ruptura personal, parece ser hoy el cimiento de esta nueva etapa de oposición frontal desde el núcleo del centroderecha argentino.