(Foto gentileza: Contexto Tucumán)
En un giro inesperado dentro de la ola de intimidaciones que afecta a las instituciones educativas de la provincia, la Justicia dispuso la demora del padre de un alumno por su presunta vinculación con mensajes amenazantes. Se trata del primer adulto implicado directamente en las investigaciones que buscan frenar la psicosis colectiva en las escuelas.
Una investigación tecnológica clave
El procedimiento fue ejecutado por la División Delitos Telemáticos y Económicos, bajo la dirección de la comisario principal Juana Estequiño. La pesquisa se originó tras la viralización de una advertencia intimidatoria en un grupo de WhatsApp de estudiantes de un colegio ubicado en la zona sur de la capital provincial.
Gracias al rastreo del número telefónico emisor, los investigadores lograron identificar al menor involucrado y, consecuentemente, a su progenitor. Ante las pruebas recolectadas, la fiscal Mariana Rivadeneira ordenó la demora inmediata del adulto y el secuestro de su teléfono celular para realizar los peritajes correspondientes.
Refuerzo de la seguridad y marco legal
Este operativo se da en un contexto de máxima alerta dispuesto por el gobernador Osvaldo Jaldo. Desde el inicio de la semana, se han multiplicado las amenazas en redes sociales y medios de comunicación, afectando tanto a establecimientos de la capital como del interior.
En respuesta a esta situación:
·Se ha reforzado la presencia policial en los accesos a los edificios escolares.
·El Ejecutivo provincial firmó el decreto N.º 772/7, que endurece las medidas de prevención y establece sanciones más severas para quienes protagonicen actos de violencia o amenazas en el ámbito educativo.
·El Ministerio Público Fiscal continúa con recorridas técnicas en diversas instituciones para recolectar pruebas y determinar la responsabilidad legal de los padres o tutores de los menores implicados.
Preocupación en la comunidad
Desde la fuerza policial enfatizaron que este caso marca un precedente, al señalar que la responsabilidad por el uso de la tecnología y los mensajes que circulan en el entorno escolar también puede recaer sobre los adultos a cargo. Mientras la investigación avanza, las autoridades instan a la población a mantener la calma y a colaborar con el esclarecimiento de estos hechos que alteran el normal desarrollo del ciclo lectivo.
