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Un operativo de control de rutina de Gendarmería Nacional derivó este lunes en un importante secuestro de estupefacientes sobre la Ruta Nacional N° 34. El hallazgo se produjo a la altura de Colonia Dora, cuando los efectivos interceptaron un vehículo que escondía un cargamento valuado en millones de pesos.


Alerta y tecnología

La intervención comenzó cuando el personal de la fuerza detuvo la marcha de un Volkswagen Fox que circulaba con destino a la provincia de Santa Fe. Si bien el conductor intentó mostrarse calmo, la pericia de los uniformados y la ayuda de un can detector de narcóticos fueron determinantes: el animal marcó el vehículo con insistencia, lo que motivó el uso de un escáner móvil de alta tecnología.

Las imágenes radiográficas del escáner revelaron rápidamente la presencia de bultos extraños en zonas no convencionales del rodado, confirmando las sospechas iniciales de los gendarmes.
Escondites estratégicos

Al desarmar las piezas señaladas por el escáner, los efectivos descubrieron diez paquetes rectangulares distribuidos de manera estratégica para evitar su detección. La droga estaba oculta en el ducto de ventilación del sistema de aire acondicionado, el interior de la rueda de auxilio y debajo del asiento trasero.

Detención y pesaje

Las pruebas de campo confirmaron que la sustancia era cocaína de máxima pureza, arrojando un peso total de 11 kilos con 964 gramos.

Por orden del Juzgado Federal N° 1 de Santiago del Estero, el conductor —que había iniciado su viaje en Jujuy— quedó inmediatamente detenido. Además del cargamento, la Justicia procedió al secuestro del automóvil y de teléfonos celulares que serán peritados para intentar desarticular la red de provisión detrás del traslado.