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Tras una exhaustiva investigación que se prolongó durante 90 días, la Gendarmería Nacional logró desarticular una sofisticada organización dedicada a la producción y distribución de estupefacientes en la zona cordillerana. El operativo, que incluyó seis allanamientos simultáneos, permitió el decomiso de casi 29 kilogramos de marihuana y la desarticulación de un centro de cultivo de alta tecnología.

Logística avanzada y tecnología de cultivo

El epicentro de las actividades ilícitas se encontraba en una vivienda del barrio Valle Escondido, donde los efectivos de la Unidad de Investigaciones de Delitos Complejos detectaron una infraestructura de tipo "indoor" a gran escala. Según informaron fuentes de la fuerza, el lugar contaba con sistemas automatizados de:

·Iluminación y calefacción: Diseñados para acelerar el ciclo de crecimiento de las plantas.

·Ventilación y secado: Equipamiento industrial para el procesamiento de la materia prima.

·Insumos: Se hallaron 275 semillas de alta calidad y dispositivos de pesaje de precisión.

El saldo del operativo

En el domicilio principal se incautaron 28,4 kilos de marihuana, mientras que el pesaje total de los seis puntos allanados alcanzó los 28,879 kilogramos. Además de la droga, los gendarmes secuestraron una notebook, 10 teléfonos celulares y dispositivos de almacenamiento, elementos que serán clave para peritar los vínculos de la organización.

El procedimiento contó con el respaldo operativo del Escuadrón 34 "Cabo Primero Marciano Verón", bajo las órdenes de la Unidad Fiscal Federal. Como resultado inmediato de la incursión, ocho personas fueron imputadas y quedaron a disposición de la justicia federal, investigadas por su participación en la cadena de cultivo y comercialización de narcóticos en la región.