En una escalada del conflicto iniciado anoche, residentes del barrio neuquino iniciaron una protesta masiva con piquetes y quema de neumáticos. El reclamo es directo contra grupos señalados por la venta de estupefacientes, a quienes responsabilizan por la inseguridad extrema en la zona.
La tensión en el barrio Cuenca XV alcanzó su punto máximo este viernes. Tras los violentos enfrentamientos entre facciones familiares ocurridos ayer, la comunidad decidió pasar a la acción directa. En estos momentos, un nutrido grupo de vecinos mantiene cortes de calle y fogatas en puntos estratégicos del sector, manifestando su hartazgo ante la impunidad con la que operan presuntas organizaciones dedicadas al narcotráfico.
Un reclamo por la seguridad del barrio
La movilización espontánea surge como respuesta a la balacera y los disturbios que ayer dejaron un saldo de tres demorados y el hallazgo de armas tumberas. Para los habitantes del sector, la intervención policial de las últimas horas resultó insuficiente, por lo que ahora exigen medidas profundas para erradicar a las personas que identifican como los cabecillas de la comercialización de drogas en el oeste capitalino.
Clima de incertidumbre y despliegue policial
El ambiente en el sector es de extrema preocupación, ya que los manifestantes advirtieron que no levantarán las medidas de fuerza hasta obtener respuestas concretas de las autoridades provinciales y judiciales. Mientras tanto, se observa una fuerte custodia en los alrededores para evitar que la protesta derive en nuevos choques de violencia entre vecinos y los grupos señalados.
La situación permanece en desarrollo y se aguarda la llegada de mediadores gubernamentales que puedan canalizar el reclamo de una barriada que, cansada de vivir entre proyectiles y disputas territoriales, pide recuperar la tranquilidad en sus calles.
