El siniestro ocurrió este jueves en la zona de Aguada Pichana. Un transporte de carga pesada perdió la estabilidad en una curva y terminó cruzado sobre la calzada. El chofer de un minibús petrolero logró desviarse a tiempo, salvando la vida de todos los pasajeros.
La Ruta Provincial 7 volvió a ser escenario de un incidente que, de no ser por la pericia de un conductor, habría tenido consecuencias fatales. Pasado el mediodía de este jueves, un camión que trasladaba arena hacia los yacimientos de Bajo del Choique volcó a la altura de la denominada "Bajada del Mono", esparciendo toneladas de carga sobre la cinta asfáltica y obstruyendo el carril contrario.
El instante del impacto evitado
De acuerdo con los testimonios de quienes presenciaron el hecho, el camión ingresó a un tramo de curvas a una velocidad que le impidió mantener el control del rodado. Al producirse el vuelco de las cajas contenedoras —cada una con un peso aproximado de 13 mil kilos—, el vehículo quedó atravesado justo en el momento en que un minibús con personal petrolero circulaba en sentido opuesto.
La reacción inmediata del chofer de la combi fue determinante. Al ver que el pesado transporte se precipitaba hacia su carril y que el perno del enganche se desprendía, logró realizar un giro brusco hacia la banquina. Los pasajeros relataron con conmoción cómo la estructura del camión pasó a escasos centímetros del vehículo menor, describiendo la situación como un auténtico milagro.
Saldo del siniestro y estado del tránsito
A pesar del violento vuelco y la magnitud de la carga desparramada, las autoridades confirmaron que no hubo que lamentar heridos de gravedad ni víctimas. El conductor del camión resultó ileso, al igual que los operarios que viajaban en el transporte de pasajeros, quienes solo sufrieron el impacto emocional del momento.
El tránsito en el sector de Aguada Pichana se vio afectado durante varias horas mientras los equipos de emergencia trabajaban en remover las cajas de arena y despejar la ruta. El incidente reaviva el debate sobre la seguridad vial en los corredores petroleros, donde el intenso tráfico de carga pesada y las velocidades de circulación representan un riesgo constante para los trabajadores que transitan diariamente hacia los yacimientos.
