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La Justicia de Mendoza reactivó una causa que estremece al ámbito deportivo provincial. Diez integrantes del equipo de hockey del Club Alemán fueron imputadas por abuso sexual simple agravado, tras la denuncia de una compañera que, al momento del hecho, tenía 16 años. Lo que originalmente fue presentado como un "festejo" por el ascenso a Primera División, es investigado ahora como una jornada de humillación y vulneración de la integridad física y psíquica.


El relato de la víctima: entre la "pertenencia" y el espanto

El episodio ocurrió en abril de 2023 en las instalaciones de Guaymallén. Según la denuncia de la joven —quien hoy tiene 18 años—, las jugadoras menores fueron llevadas bajo engaño a un sector del club donde se les impusieron prácticas denigrantes:

·Privación de la vista y desnudez: Las jóvenes habrían sido obligadas a desvestirse y cubrirse con papeles sujetos con cinta, para luego ser vendadas con toallitas femeninas.

·Hostigamiento y actos degradantes: La denunciante relató que fue sometida a interrogatorios sobre su vida privada, obligada a simular conductas animales y a ingerir alimentos (como ají picante, pese a manifestar ser alérgica) en medio de burlas y comentarios de índole sexual.

·Registro fílmico: La víctima aseguró que toda la secuencia fue grabada sin su consentimiento, descubriendo la existencia de los videos recién al finalizar el "bautismo".

"Me sentí tan humillada... una hora y media riéndose de mí", declaró la joven, quien decidió romper el silencio para evitar que estas prácticas se normalicen con las categorías infantiles del club.

Giro judicial y posturas contrapuestas

La causa llega a esta instancia tras un complejo recorrido legal. El expediente había sido archivado el año pasado por una fiscalía que consideró que no hubo delito al no registrarse "contacto físico directo". Sin embargo, un órgano superior ordenó reabrir la investigación y avanzar con las imputaciones.

La estrategia de la defensa: Los abogados de las acusadas, Fernando Peñaloza y Mariana Silvestri, sostienen que los hechos no constituyen abuso y los enmarcan en "juegos de iniciación" tradicionales del deporte.

·Argumentan que la mayoría de las participantes no interpretaron lo ocurrido como una agresión.

·Sostienen que existieron informes previos del Cuerpo Médico Forense que descartaban el abuso.

·Afirman que se trató de "chistes con doble sentido" similares a los de una despedida de soltero y pedirán la nulidad de la investigación.

El rol de la institución

A diferencia de lo sostenido por la defensa, que sugiere que el conflicto debió resolverse de forma interna, el club optó por dar intervención a la Unidad Fiscal de Delitos contra la Integridad Sexual.

Actualmente, las jugadoras enfrentan una acusación que prevé penas de entre 3 y 10 años de prisión. El caso pone nuevamente en debate los límites de los "ritos de paso" en el deporte y la responsabilidad de los adultos y referentes de los planteles superiores en el cuidado de los deportistas menores de edad.