Un violento incidente en el polideportivo del barrio Gregorio Álvarez terminó con un joven de 23 años detenido y trasladado al área de Salud Mental, luego de protagonizar una persecución que puso en riesgo a los asistentes del predio. El operativo policial incluyó el uso de disparos disuasivos para controlar al individuo, quien se encontraba en un estado de alta agresividad.
El hecho ocurrió este lunes cerca de las 18:00, en un momento de gran concurrencia de público. Tras un alerta al comando radioeléctrico, efectivos de la Comisaría 21 acudieron al lugar y visualizaron al hombre portando un arma blanca de grandes dimensiones, similar a un cuchillo de asador.
Al notar la llegada de los uniformados, el joven ignoró las órdenes de detenerse y se refugió en el sector de sanitarios. La situación alcanzó su punto más crítico cuando el agresor ingresó al baño de mujeres, donde se encontraban una madre y su hija pequeña.
Ante la amenaza inminente y la negativa del sujeto a deponer su actitud, el personal policial efectuó un disparo con postas de goma hacia el suelo. El estruendo, amplificado por el espacio cerrado, provocó el pánico y corridas entre quienes realizaban actividades deportivas, quienes inicialmente temieron que se tratara de un enfrentamiento con armas de fuego.
Luego del disparo de advertencia, el joven arrojó el cuchillo —que terminó clavado en una puerta de madera— y fue reducido por la fuerza de seguridad. La mujer y la niña resultaron ilesas y pudieron abandonar el lugar rápidamente.
Poco después de la detención, el padre del involucrado se presentó en el sitio y explicó que su hijo padece esquizofrenia severa y que no había recibido su medicación durante la última semana.
El personal del SIEN atendió al joven en el lugar por lesiones leves en las piernas, producto del rebote de los perdigones de goma.
Actualmente se encuentra internado bajo observación en el hospital Castro Rendón.
Desde la Dirección de Seguridad Confluencia destacaron que el procedimiento se ajustó a los protocolos de uso de fuerza no letal, priorizando la integridad de los civiles presentes en un entorno de alta vulnerabilidad.
