Los implicados, oriundos de la provincia de Buenos Aires, intentaron huir tras ser sorprendidos con un ejemplar de ciervo colorado. El procedimiento, que incluyó días de vigilancia, culminó con el secuestro de armas y la intervención de fuerzas especiales.
Una investigación de varios días por parte de los guardafaunas de Junín de los Andes terminó este martes con la desarticulación de una cuadrilla de cazadores furtivos. El operativo se centró en la zona de Bajada de Pilo Lil, sobre el kilómetro 151 de la Ruta Provincial 23, un sector clave para el monitoreo de fauna silvestre en la región cordillerana.
Vigilancia y fuga
El despliegue operativo se había iniciado el pasado domingo, tras detectar movimientos sospechosos en el área. Al verse sorprendidos por el personal de Fauna este martes, los tres hombres —procedentes de Buenos Aires— iniciaron una huida por la ruta en dirección a Junín de los Andes.
La persecución finalizó en el cruce de Aucapán, donde los agentes lograron interceptar el vehículo y reducir a los sospechosos.
El saldo del secuestro
Al realizar la requisa de los elementos que transportaban los turistas, las autoridades confirmaron la actividad ilegal al hallar:
·Trofeo de caza: Una cabeza de ciervo colorado macho.
·Armamento: Armas de fuego de grueso calibre aptas para la caza mayor.
·Equipamiento: Diversos elementos logísticos utilizados para la incursión en el terreno.
Intervención de fuerzas especiales
Dada la tenencia de armas y las características del hecho, se solicitó el apoyo inmediato de la Policía de la Provincia, interviniendo personal del GEOP (Grupo Especial de Operaciones Policiales) para asegurar la zona y completar las diligencias legales.
Los tres involucrados quedaron a disposición de la justicia, enfrentando cargos por infracción a las leyes de protección de fauna y tenencia de armas. Este procedimiento resalta el refuerzo de los controles en los ingresos a las zonas de reserva durante la actual temporada de brama del ciervo colorado.
