En un operativo relámpago que duró apenas 72 horas, la Policía de la Ciudad logró rescatar a una menor de edad y detener a los dos principales responsables de una red de abuso y comercialización de contenidos prohibidos. El caso, que se inició por la denuncia de un padre alerta, reveló una trama de horror en la que la propia progenitora de la víctima actuaba como proveedora del material a cambio de beneficios económicos.
El disparador: Un perfil de TikTok bajo sospecha
La investigación comenzó el 20 de febrero cuando un hombre denunció que un adulto intentaba captar a su hija a través de la red social TikTok. El acosador, tras ganar la confianza de la menor, trasladó la comunicación a servicios de mensajería privada donde enviaba material de abuso sexual infantil (MASI) y mencionaba tener una "noviecita" de 8 años con la que mantenía contacto frecuente.
La División Investigaciones Tecnológicas Especiales realizó un rastreo digital que permitió localizar al sospechoso en el barrio porteño de San Nicolás. Tras su detención en la vía pública, el peritaje de su teléfono celular abrió una caja de Pandora: el hombre no solo poseía una vasta biblioteca de archivos ilícitos, sino que mantenía conversaciones fluidas con una mujer que resultó ser la madre de la niña de 8 años mencionada en los chats.
La ruta del dinero y el rescate en González Catán
Las evidencias halladas en el dispositivo móvil confirmaron que la madre enviaba sistemáticamente imágenes de su hija al detenido. A cambio, recibía transferencias monetarias y otros beneficios, configurando un delito de explotación sexual agravado por el vínculo.
Ante el riesgo inminente, la Fiscalía Especializada en Cibercrimen, liderada por Ernesto Ichazo, utilizó herramientas de geolocalización para ubicar a la pequeña. El 22 de febrero, un equipo de psicólogos y especialistas en victimología puso a resguardo a la menor, mientras que al día siguiente se procedió al arresto de la madre en su vivienda de González Catán. En dicho allanamiento se incautaron seis teléfonos móviles y prendas de vestir que serán peritadas para sumar pruebas a la causa.
Situación judicial y asistencia a la víctima
Actualmente, la investigación se encuentra radicada en la UFIJ N°8 de Berazategui. Las autoridades buscan determinar si existen más víctimas captadas bajo esta modalidad, dado que el detenido utilizaba el material de la niña de 8 años para atraer a otras menores en redes sociales.
Por su parte, la niña rescatada se encuentra bajo protocolos de asistencia integral, recibiendo acompañamiento profesional y resguardo físico, alejada del entorno familiar que facilitó los abusos. El caso refuerza la importancia del control parental sobre el uso de redes sociales en las infancias como mecanismo de detección temprana.
