En un esfuerzo sin precedentes por desarticular las estructuras remanentes del crimen organizado en Rosario, el Gobierno de Santa Fe ha elevado a 70 millones de pesos la suma ofrecida por datos que lleven al paradero de Matías Ignacio Gazzani. Esta cifra lo posiciona como el fugitivo más oneroso para el Estado argentino, superando incluso los montos dispuestos en casos de conmoción nacional como las desapariciones de menores.
Quién es el objetivo y por qué se lo busca
Gazzani, un joven de 28 años nacido en febrero de 1996, es señalado por la justicia como la cabeza de una organización criminal denominada "Los Menores", con base en el barrio 7 de Septiembre. Su historial delictivo tomó una dimensión crítica tras el asesinato de Andrés “Pillín” Bracamonte, histórico referente de la barra de Rosario Central, hecho que vinculó al grupo de Gazzani con la disputa por el control de las tribunas y el territorio.
La descripción oficial detalla a un hombre de contextura delgada, 1,72 metros de altura, cabello oscuro y perforaciones en las orejas. A pesar de la difusión masiva de su fisonomía, el sospechoso ha logrado evadir a las unidades especiales durante más de dos años, convirtiéndose en el "eslabón perdido" de una red que ya ha visto caer a la mayoría de sus lugartenientes.
Un sistema de incentivos acumulables
El Ministerio de Justicia y Seguridad, encabezado por Pablo Cococcioni, ha implementado una estrategia de "doble recompensa". Esto significa que quien aporte información precisa no solo accedería a los fondos provinciales, sino también a los 10 millones de pesos que el Ministerio de Seguridad de la Nación mantiene vigentes por causas federales de narcotráfico. En total, la entrega del prófugo podría representar un cobro de 80 millones de pesos para el informante.
El diagnóstico oficial: Conflictos residuales
Desde la Casa Gris sostienen que la violencia actual en Rosario no responde a carteles consolidados, sino a los "retazos" de bandas cuyos jefes ya están tras las rejas. Según el análisis de Seguridad:
·Liderazgos descabezados: Las facciones actuales son elementos de menor jerarquía que pelean por nichos de mercado.
·Corrupción interna: La investigación ha revelado que la banda de Gazzani contaba con informantes dentro de la Policía de Investigaciones, lo que les permitía anticiparse a los operativos de captura.
·Mensajes mafiosos: La reciente aparición de banderas y notas con el nombre de Gazzani en zonas de balaceras confirma que, aunque esté prófugo, su figura sigue siendo un centro de gravedad en la disputa interna del hampa rosarina.
El Gobierno provincial enfatiza que la captura de este individuo es una prioridad para cerrar un ciclo de impunidad que ha generado ataques a comercios y heridos civiles en la zona noroeste de la ciudad.
