La justicia neuquina ha dictado una sentencia de cumplimiento efectivo contra una mujer de 22 años, responsable de una serie de fraudes electrónicos que afectaron a múltiples comerciantes de la localidad de Plottier. A diferencia de procesos anteriores, la acumulación de delitos y el incumplimiento de beneficios previos derivaron en su traslado definitivo a una unidad penal.
El Modus Operandi: La estafa del "comprobante fugaz"
La condenada, identificada como Aixa Ayelén Salvo, desarrolló una técnica de engaño basada en la inmediatez y la presión sobre el comerciante. Su método constaba en manipular una aplicación que imitaba la interfaz de una billetera virtual conocida (Mercado Pago). Exhibía rápidamente la pantalla de su celular con un comprobante de transferencia falso antes de que el vendedor pudiera verificar el ingreso real de los fondos. En casos donde la transacción era cuestionada, optaba por tomar la mercadería y huir del establecimiento de forma repentina.
Los hechos: del rubro gastronómico al de almacén
Entre febrero y julio de 2025, se registraron cuatro episodios centrales como el consumo de bebidas y alimentos, defraudó a locales por montos que oscilaron entre los $23.800 y los $76.000.
Utilizó nombres ficticios a través de WhatsApp para encargar pedidos a domicilio, aprovechando la falta de conectividad de los repartidores para fingir pagos inexistentes. En su último golpe, intentó sustraer un pack de productos de limpieza y bebidas, pero ante la duda de la vendedora, forzó el retiro de la mercadería sin abonar.
La decisión del juez Juan Ignacio Guaita de dictar prisión efectiva se fundamenta en el historial de incumplimientos de la imputada. Poseía una condena previa de 2024 (6 meses en suspenso) y una suspensión de juicio a prueba fallida por hechos cometidos en 2022.
Había violado el arresto domiciliario en noviembre pasado, lo que motivó su detención inicial en un penal de mujeres. La fiscalía de Delitos Económicos logró unificar las condenas anteriores con los nuevos cargos (tres estafas consumadas y una tentativa), resultando en una pena total de nueve meses de prisión de cumplimiento efectivo.
A pesar de la gravedad de la conducta sostenida en el tiempo, se consideró la aceptación de responsabilidad mediante un procedimiento abreviado y la corta edad de la acusada como atenuantes. Asimismo, la defensa manifestó el compromiso de la mujer de devolver el dinero defraudado a los comerciantes de Plottier, aunque esto no evitó su ingreso a la Unidad de Detención 16.
