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Nuevos documentos desclasificados por el Departamento de Justicia de EE. UU. (DOJ) han proyectado una luz todavía más sombría sobre el entramado criminal de Jeffrey Epstein. Los archivos no solo ratifican el alcance de sus delitos, sino que sugieren que la edad de las víctimas era significativamente menor a la reportada inicialmente, involucrando a niñas en etapas prepúberes.

El factor europeo y el rol de Jean-Luc Brunel La documentación pone un énfasis particular en la conexión con el fallecido agente de modelos francés Jean-Luc Brunel. Los registros detallan una logística de tráfico transatlántico donde menores eran trasladadas desde Europa bajo falsos pretextos. Entre los datos más perturbadores, se menciona una comunicación del bufete Marsh que refiere el "obsequio" de tres hermanas de apenas 12 años a Epstein por parte de Brunel.

Asimismo, notas recuperadas de la basura del financiero en 2005 revelan un lenguaje cifrado para ofrecer menores, utilizando metáforas como "clases de ruso" para referirse a niñas de corta edad disponibles de inmediato.

Evidencias de extrema violencia Más allá de los testimonios de ex empleados de la mansión de Nueva York, quienes describieron un flujo incesante de niñas desde mediados de los años 90, los archivos contienen descripciones de pruebas gráficas aterradoras. Se detalla la existencia de fotografías que documentan agresiones físicas severas contra menores, con registros de lesiones sangrientas y traumatismos que confirman la naturaleza violenta de los abusos.

Tensión política y exigencia de justicia La publicación de estos archivos, realizada bajo la Ley de Transparencia de Archivos Epstein, ha desatado una tormenta en el Capitolio. Aunque la fiscal Pam Bondi confirmó la entrega de materiales que incluyen una lista de más de 300 figuras públicas y funcionarios mencionados en los documentos, la respuesta política ha sido de escepticismo:

·Nancy Mace (Republicana): Ha denunciado que la entrega de información es parcial y advierte que la presión legislativa no cesará hasta que existan procesos penales concretos derivados de estos nombres.

·Thomas Massie (Republicano): Expresó abiertamente su desconfianza hacia la gestión de Bondi, criticando la falta de respuestas claras durante las audiencias ante el Comité Judicial.

·Hillary Clinton: Calificó el contenido de los archivos como "horrendo", aunque hizo un llamado a la prudencia al manejar nombres de personas que no han sido condenadas formalmente.

El DOJ ha aclarado que la aparición de nombres en la lista no implica necesariamente una participación directa en crímenes, ya que los contextos varían desde contactos frecuentes por correo electrónico hasta menciones marginales en documentos secundarios. No obstante, para los impulsores de la transparencia, estos archivos son apenas la superficie de una estructura de impunidad que aún no ha sido desmantelada por completo.