Lo que comenzó como una invitación para compartir una noche de amigas terminó en una pesadilla de violencia y hostigamiento. Yasmin, una adolescente de 14 años, utilizó sus redes sociales para visibilizar un ataque brutal ocurrido en la capital santacruceña, señalando a tres menores de edad como las responsables de una serie de agresiones físicas y psicológicas que casi le cuestan la vida.
De una invitación social a una "zona de guerra"
El relato de la víctima describe una trampa cuidadosamente planeada. Tras ser invitada a una pijamada el viernes por la tarde, la joven se trasladó entre dos domicilios sin sospechar lo que ocurriría entrada la madrugada. Según su testimonio, el clima de normalidad se rompió cuando, tras reingresar a una de las viviendas por una ventana, fue aislada en una habitación a oscuras.
Allí comenzó un ataque sistemático que incluyó:
Violencia física extrema: Golpes con objetos (como cargadores de celulares), tirones de cabello que terminaron en desprendimiento de mechones y lesiones graves en el rostro.
Actos de degradación: La joven denunció que, ante sus pedidos de auxilio y sed, fue obligada a beber agua contaminada con cenizas y extraída del inodoro.
Tortura con quemaduras: Yasmin presenta marcas de cigarrillos en sus extremidades, evidencia del ensañamiento de las agresoras de 12, 15 y 16 años.
La huida y el pedido de auxilio
La situación no terminó dentro de la casa. La víctima relató que las agresoras intentaron impedir su escape incluso cuando un hombre intervino para auxiliarla y sacarla del lugar en un vehículo. Bajo amenazas de muerte dirigidas hacia su madre y su familia, la adolescente pasó horas deambulando por la calle, temerosa de regresar a su hogar en ese estado.
"Si no fuera por ese señor, yo estaría muerta", sentenció la joven en su descargo público, donde también hizo un llamado a los padres para que supervisen de cerca los vínculos de sus hijos.
El estado de la causa
Con la denuncia ya radicada ante las autoridades competentes, el caso pone el foco en la responsabilidad de los menores y la gravedad de la violencia entre pares. Debido a la edad de las señaladas, sus identidades se mantienen bajo reserva legal, mientras la comunidad de Río Gallegos se moviliza bajo el pedido de justicia de la familia de la víctima.
