
La nueva línea busca contener la histórica mora que afecta a uno de cada cuatro tomadores de crédito en el país. El programa ofrece hasta 6 años de plazo, pero el costo financiero cuadruplica la inflación proyectada.
El Gobierno nacional implementó, a través del Banco Nación (BNA), un programa especial de refinanciación dirigido a personas que acumulan cuotas impagas por más de 90 días en el sistema financiero. La medida surge como un intento de respuesta ante el sostenido incremento de la irregularidad crediticia, el cual viene deteriorando la capacidad de financiamiento de millones de hogares.
Una de las particularidades de este plan de contingencia es su alcance: la convocatoria no se restringe únicamente a los deudores propios del BNA, sino que incluye las obligaciones contraídas con el resto de las entidades bancarias. Sin embargo, este beneficio se aplica exclusivamente para créditos prendarios y personales; las deudas originadas por tarjetas de crédito quedaron excluidas del beneficio y deberán gestionarse de forma directa con la entidad emisora del plástico.
Los números del rescate: plazos, tasas y la "letra chica"
El programa estipula un tope máximo de asistencia de hasta $100 millones, con un esquema de amortización que puede extenderse hasta los 72 meses. A pesar del carácter de auxilio que posee la línea, las condiciones financieras fijadas representan una carga considerable para los solicitantes:
·Tasa Nominal Anual (TNA): Se estableció un interés fijo del 65%.
·Costo Financiero Total (CFT): Al incorporar los gastos administrativos, seguros e impuestos como el IVA, el costo real anual se eleva al 114,2%.
Dicho porcentaje de CFT supera en cuatro ocasiones la inflación estimada para el presente año, posicionándose apenas un escalón por debajo de los valores que maneja la banca privada para los préstamos de consumo tradicionales.
Adicionalmente, el Banco Nación fijó una restricción estricta en las condiciones de acceso: quedarán excluidas de la operatoria todas aquellas personas que figuren en la central de deudores bajo la denominación de "Situación 5" o clasificaciones de mayor gravedad durante el último año.
¿Cuánto cuesta refinanciar cada millón de pesos?
Para dimensionar el impacto real en la economía de los beneficiarios, el esquema de cobro por cada $1.000.000 reestructurado bajo este plan arroja las siguientes cifras:
·Primera cuota: El desembolso inicial se ubica en torno a los $66.783,63 (compuesto por $55.408,63 de capital e intereses puros, más $11.375 en concepto de IVA).
·Monto total devuelto: Al finalizar el período de 6 años, el cliente habrá abonado un total aproximado de $4,8 millones, casi cinco veces el capital original solicitado.
Radiografía de la mora en el sistema financiero
La necesidad de este salvataje se explica a partir de la aceleración de los índices de impagos en la población. La irregularidad en los préstamos a las familias pasó del 2,5% registrado en abril de 2024 a un preocupante 12% en el mismo mes de este año. La tendencia alcista se consolida mes a mes, habiendo avanzado medio punto porcentual entre marzo (11,5%) y abril (12%).
El escenario en las plataformas digitales (fintech) y tarjetas de grandes cadenas comerciales es todavía más complejo, con firmas de gran peso que explican la mitad de ese nicho reportando incrementos notorios en sus carteras vencidas.
En términos generales, hoy existen en el país 5,3 millones de personas —sobre un total de 20 millones de clientes activos— que registran retrasos mayores a tres meses en sus compromisos financieros. Esto significa que el 26,7% de los argentinos que accedieron a un crédito se encuentran en condición de morosidad, una situación que los excluye del circuito formal y paraliza una herramienta que supo dinamizar la actividad económica general hacia el cierre del año pasado y comienzos de este ciclo. De hecho, las estimaciones iniciales de mayo anticipan un nuevo retroceso en términos reales para los préstamos privados en moneda nacional.
