
La multinacional del neumático frenará totalmente su producción en la fábrica de Merlo a mediados de este mes. A partir del próximo mes, suspenderá los esquemas de trabajo de sábados y domingos, lo que provocará un desplome cercano al 30% en los ingresos de los operarios.
La crisis que atraviesa el sector del neumático suma un nuevo capítulo de incertidumbre. La firma Pirelli oficializó un cronograma de parates y modificaciones estructurales en su planta bonaerense de Merlo que encendió las alarmas entre sus aproximadamente 650 empleados, quienes temen un desenlace similar al conflicto que afecta a la empresa FATE.
La compañía determinó un cese total de actividades productivas entre el 15 y el 21 de junio inclusive. Si bien durante esta semana de parate los trabajadores percibirán sus haberes de forma íntegra, el verdadero impacto económico llegará a partir de julio, mes en el que se implementará una reforma drástica en la modalidad de trabajo.
Fin de semana sin actividad y caída salarial
A partir del próximo mes, la planta dejará de operar durante los fines de semana para pasar a un esquema rígido de lunes a viernes. Al cancelarse los turnos de sábados y domingos —donde las horas laborales se liquidan al doble de su valor—, los ingresos del personal sufrirán un fuerte recorte.
Las proyecciones del sector indican las siguientes consecuencias para los empleados:
Pérdida del poder adquisitivo: Se estima una reducción promedio del 27% en los sueldos netos a partir de julio debido a la quita de las horas extra de los fines de semana.
Impacto inflacionario: La merma llega en un contexto de congelamiento salarial, donde la inflación acumulada desde el último ajuste de haberes ya alcanza el 48%.
Caída en las ventas: Delegados de la fábrica, bajo estricta reserva de su identidad, admitieron que la medida se veía venir debido a que la firma acumula cuatro meses consecutivos de contracción en sus niveles de comercialización.
En medio de este escenario, desde las bases fabriles cuestionaron la ausencia del Sindicato Único de Trabajadores del Neumático (SUTNA), señalando que la conducción gremial prácticamente abandonó la representación en Pirelli para abocarse exclusivamente a la disputa abierta en FATE.
Números en rojo y el trasfondo automotriz
La actualidad de la planta de Merlo refleja el complejo panorama de la actividad. Actualmente cuenta con una nómina de 650 operarios, habiéndose registrado más de 700 despidos desde el año 2023 a la fecha. Esta reducción de personal impactó directamente en el volumen de fabricación: la planta produce entre 3.500 y 4.000 coberturas diarias, muy lejos de las 18.000 unidades por jornada que supo confeccionar en sus períodos de mayor esplendor.
A través de un comunicado, el personal denunció que la patronal aprovecha la coyuntura para aplicar un ajuste y recordaron que la propia firma introdujo neumáticos importados desde China a sus depósitos. Además de la modificación horaria, criticaron la persistencia de cesantías directas, suspensiones que consideran arbitrarias y maltratos por parte de los sectores jerárquicos y el departamento médico.
La parálisis de mayo ya se había argumentado bajo la necesidad de racionar energía y equilibrar el stock. El origen de este freno está directamente ligado a la situación de la terminal automotriz Stellantis (El Palomar), que mantiene frenada la producción de los modelos Peugeot 208 y 2008 entre mayo y junio debido al desplome de las ventas internas y la retracción de los despachos hacia el mercado brasileño.
Al respecto, Germán Palavecino, operario y referente de la Federación de Trabajadores de la Energía, Industria, Servicios y Afines, detalló que la firma busca recortar el volumen para promediar la actividad hacia el cierre del año, dado que ya no precisan acumular las existencias de cubiertas que preveían originalmente, calificando la situación como un duro "cimbronazo" para toda la actividad.
