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Un informe del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) advierte que, pese a un leve respiro mensual en febrero, la construcción y la industria siguen liderando la destrucción de puestos de trabajo. El poder de compra del salario mínimo ya es inferior al del año 2001.


El mercado laboral argentino sigue exhibiendo los costos más severos de la recesión. El empleo asalariado formal privado acumula una baja de 290.000 puestos de trabajo desde fines de 2023, en un escenario donde la caída de la actividad sectorial ensaña sus efectos sobre la industria y el comercio. A la par, el poder adquisitivo del salario mínimo vital y móvil sufrió una erosión drástica, ubicándose en niveles históricamente bajos.


Los datos se despendren del informe “Panorama del Empleo Asalariado Formal y de las Remuneraciones”, elaborado por el área EDIL del IIEP (Facultad de Ciencias Económicas de la UBA), bajo la coordinación de los economistas Roxana Maurizio y Luis Beccaria.


Un leve respiro mensual que no revierte la tendencia


De acuerdo con los datos desestacionalizados del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), a febrero de 2026 se registraban aproximadamente 10 millones de personas como trabajadores asalariados formales, incluyendo al sector privado, el público y el de casas particulares.


Tras nueve meses consecutivos en rojo, febrero mostró una variación positiva de 8.000 puestos de trabajo respecto al mes anterior. Sin embargo, este repunte marginal queda opacado cuando se analiza la película completa: representa una pérdida interanual de 106.000 puestos menos (-1%) en comparación con febrero de 2025, y un desplome acumulado de 290.000 puestos (-3,0%) respecto de noviembre de 2023. Este retroceso histórico devuelve al mercado laboral a valores similares a los de junio de 2022.


El mapa sectorial y el tamaño de las empresas


El comportamiento del empleo formal privado —que en términos generales se mantuvo estancado en el último mes tras ocho meses de caída consecutiva— varía sustancialmente según el rubro. La Industria y el Comercio continúan liderando la pérdida de puestos de trabajo desde septiembre de 2025, una contracción que acompaña directamente la caída del nivel de actividad de ambos sectores.


Por su parte, la Construcción no registró cambios en el empleo durante febrero, tras haber cortado la racha negativa con leves subas en diciembre de 2025 y enero de 2026. La nota llamativa la dio la Minería, que experimentó una variación mensual positiva luego de 19 meses consecutivos de caída, aunque la comparación interanual sigue arrojando un saldo negativo para el sector.


El informe también revela que el impacto de la crisis laboral es desigual según la estructura empresarial: el ajuste lo vienen sufriendo principalmente las empresas chicas, que redujeron su personal, mientras que las grandes aumentaron su dotación y las medianas no registraron variaciones.


Salarios en terapia intensiva: peor que en el 2001


El capítulo más alarmante del informe detalla el derrumbe del Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM). La pérdida de capacidad adquisitiva acumulada respecto a noviembre de 2023 se ubica en un 39,3%, más allá de ciertas alzas en meses puntuales.


Punto de quiebre histórico: La persistente devaluación real del salario mínimo en el inicio del proceso (con caídas del 15% en diciembre de 2023 y del 17% en enero de 2024) ha llevado a que el valor real actual se ubique en un nivel inferior al registrado en el año 2001, previo al colapso de la Convertibilidad.


Si se mide el poder de compra actual contra el pico máximo de la serie histórica, registrado en septiembre de 2011, la erosión escala al 66%. En términos concretos, el salario mínimo actual de los trabajadores argentinos representa apenas un tercio de lo que valía hace quince años.