En el actual escenario tributario argentino, una porción significativa del sector pasivo continúa sufriendo deducciones por el Impuesto a las Ganancias, a menudo bajo la creencia de que se trata de una retención ineludible. Sin embargo, la jurisprudencia vigente abre una puerta sólida para que cerca de 183.000 beneficiarios —especialmente exintegrantes de fuerzas de seguridad, el Poder Judicial y el cuerpo diplomático— logren frenar estos descuentos y recuperen lo retenido.
La naturaleza del reclamo: El "Fallo García" como escudo
La base de cualquier acción legal reside en la doctrina establecida por la Corte Suprema en 2019 (caso García, María Isabel). El máximo tribunal determinó que los haberes previsionales no son una "ganancia" comercial, sino una prestación de carácter social.
A diferencia de un trabajador activo, el jubilado se encuentra en un estado de vulnerabilidad propio de la edad, lo que exige un tratamiento fiscal diferenciado. A pesar de esto, el Congreso aún no ha legislado una exención específica de fondo, limitándose a mover el "piso" del mínimo no imponible (actualmente situado en ocho haberes mínimos), lo que obliga a los afectados a judicializar su situación ante la ARCA (ex AFIP).
Hoja de ruta para la recuperación de haberes
Para quienes perciben haberes brutos elevados y sufren estas quitas, el camino judicial se divide en dos etapas clave:
Suspensión inmediata vía Cautelar: Se solicita al fuero Contencioso Administrativo Federal el cese del descuento. Este paso suele resolverse en un plazo aproximado de cuatro meses.
Sentencia de Inconstitucionalidad: Se busca una resolución definitiva sobre el caso particular. Una vez firme (proceso que puede demorar dos años), el jubilado no solo queda exento a futuro, sino que suele obtener el reintegro de los montos descontados durante los últimos cinco años.
Nota sobre jurisdicciones: Si bien la mayoría de los tribunales del país alinean sus fallos con la Corte, en zonas como La Plata o Comodoro Rivadavia la obtención de una sentencia favorable suele ser más compleja en instancias inferiores, requiriendo llegar hasta el máximo tribunal.
Un sistema previsional en tensión
El fenómeno de Ganancias es solo una arista de la saturación judicial que enfrenta el sistema. Mientras miles de pasivos litigan por el impuesto, la Secretaría Previsional de la Corte Suprema recibe el grueso de las causas nacionales (más del 70% en el último año), impulsadas mayormente por apelaciones de la ANSES en juicios de reajuste de haberes.
Esta situación pone de relieve una asimetría estructural: el jubilado que más aportó durante su vida laboral no solo enfrenta mayores quitas impositivas sin poder aplicar deducciones comunes (como cargas de familia o alquileres), sino que además debe transitar largos procesos judiciales para que se reconozca la naturaleza no imponible de su retiro.
